3.6.18

Leemos mal. No sigas leyendo tanto y con ruido

Estamos en los tiempos del ruido, pero no del que se escucha sino del que se lee. Nos llegan informaciones desde tantos lugares, que somos incapaces de seleccionar, pero no para elegir mejor, sino sobre todo para elegir menos y escucharlas o leerlas con más detenimiento. Al final todo se convierte en ruido.

Esto que lees también. Yo soy otro ruido más, un pequeño grifo que va soltando voces que se suman a las otras. Por eso es inevitable seleccionar. Deja de leerme si soy de los 10 lugares menos habituales de tus lecturas por internet. Ocúpate de los otros y así lograrás que el oso se convierta en sonidos válidos y no en ruido.

Pero si estoy entre los 10 primeros, cosa creo que imposible, sigue leyéndome con un poco menos de velocidad, como al resto, para que mentalmente descansemos un poco. Leemos titulares, palabras sueltas más que párrafos, y pasamos al siguiente, sin más atención. Así nunca nos enteremos del final, así nos obligamos a muchos párrafos, corta extensión del texto y a remarcar dentro del cuerpo de texto, como si fuéramos buscando titulares. ¡¡¡Aghhhh!!!!