30.5.18

Si triunfa la Moción de Censura sin Ciudadanos, estos se hunden

Es muy previsible que este fin de semana tengamos nuevo Presidente del Gobierno, todavía sin jurar, tras la afirmación en la Moción de Censura de que un cambio total es necesario. Otra vez más se demuestra —y hasta el final— que la lentitud de Rajoy no le permite ni irse por la puerta grande de la dimisión.

Hoy mismo ERC ha confirmado en la Tribuna que votará a favor de Pedro Sánchez, y la antigua CIU ha dicho que ellos votarán los mismo que vote ERC en el Congreso de los Diputados, haya todavía o no un 155 en vigor. Algo lógico, pues no hacer eso sería entender con rotundidad que quieren lo peor de lo peor para esa España que no se entiende con nadie.

Quedaría el PNV, imprescindible, y que está entre la decisión compleja de ser o no ser, de explicar o hacer de Don Tancredo. Si los dos grupos catalanes votan a favor del PSOE resultaría inentendible su apoyo al PP por mucho que lo haya dando a sus Presupuestos. Unas palabras de Pedro Sánchez advirtiendo que gobernará con el Presupuesto ya aprobado servirá para calmar agua vasca.

¿Y Ciudadanos? Pues lo tiene crudo. Puede quedar ninguneado, trasquilado por no saber jugar la mano, incapaz de saberse sobreponer de que ya toca jugar de verdad. Lo tendría claro, pero no es capaz de entender la decisión lógica, nublado entre querer ser la oposición única de la derecha y sus prisas por unas elecciones generales inciertas por mucho que los sondeos les adviertan de sus subidas.

Es muy posible que al final se abstengan, sabedores que a va salir el PSOE y no quieran quedar como los únicos capaces de apoyar al PP de la sentencia. Pero perderán espacio, pues ser los únicos garantes de que los cambios no son necesarios ahora, pero les quitará ese premio de responsabilidad que parecían tener. Gritará Albert que con los nacionalistas excluyentes no, que con los republicanos no, pero ese mensaje solo le sirve a Ciudadanos para mantener sus votos fijos, perdiendo parte de los prestados por el ala del PP y por los del ala del PSOE más moderado, a poco que empiecen a gobernar los socialistas con la mesura de la responsabilidad. 

Un Ciudadanos sin puesto fijo en las soluciones, puede ser un Ciudadanos de capa caída. Le sucedió a Podemos, que por cierto ahora está tomando la iniciativa de la responsabilidad.