18.11.12

Cómo funcionan los subasteros, tras un desahucio hipotecario o de avalistas

Hablaba el otro día del grave problema que representan los subasteros profesionales para la solución de los desahucios, pues se crea un caldo de cultivo de negocios asquerosos alrededor de las viviendas que quedan desahuciadas y a la venta, por medio de subastas (casi) abiertas a todos ¿A todos?.

Los subasteros son personas que por libre o por medio de encargos de entidades diversas, acuden a la subastas, las controlan con su oficio, se las reparten, y logran bajar los precios de lo subastado sin salirse de la ley (o casi).
Incluso los subasteros más conocidos figuran en las agendas de abogados de cierto renombre (o de casi todos) pues se puede acudir a ellos para recuperar una vivienda que se ha perdido en un desahucio hipotecario, de avales, de créditos fallidos, sobre todo si son de empresas. Efectivamente hay dificultades para poner al mismo nombre que antes el mismo inmueble. Pero eso es lo de menos.
Los subasteros acuden en nombre propio, a través de personas interpuestas, comprando sin poner a su nombre inmuebles, haciendo ofertas o dejando de hacer pujas, hasta lograr que una vivienda determinada sea adjudicada cuando ellos quieren y al precio que creen lógico.
Son grupos perfectamente conocidos, que entre ellos se respetan mucho, que hablan sobre qué activos hay que dejar morir, no pujar para que se suspenda la subasta y se ofrezca en otro momento a un precio inferior o por el contrario, pujando solo una persona sin que sus compañeros pujen, para así quedárselo quien tiene el encargo de comprarlo, pero sin que el precio se vea subastado sino acordado por todos. Hoy por mi, mañana por ti.
Se me dirá que las subastas son libres, que puede acudir cualquier persona a comprar y pujar, que si estos apaños se producen es por que no acuden personas libres. Si, es cierto, pero ellos están organizados, y no admiten personas que por libre acudan a comprar. Faltaría más. Inténtalo y verás. Si acudes a una subasta por libre, comprarás al precio que decidan los subasteros, te dejarán y provocarán que el precio del inmueble suba hasta las nubes, ellos no tienen nada que perder excepto evitar que entres en su negocio. Si intentas comprar algo sin haberlo hablado antes con “alguien” lo normal es que te salga mucho más caro que si lo hubieras “negociado”. Como normal y a primera vista es que parezca que entre ellos se odien, que no se conocen entre ellos, que las pujas parezcan “normales”, que las hipotecas queden desiertas excepto los chollos, que se conozcan perfectamente todo el sistema. Al fin y al cabo, es su negocio.