14.2.16

¿Tenemos malos políticos o es que no los sabemos utilizar?

Es falsa la apreciación muy difundida de que en España tenemos malos políticos y siempre hemos tenido mediocres personas ejerciendo la política. No voy a dar nombres, pero si repasamos la lista de políticos españoles que han dejado una excelente impresión en Europa, hoy ya todos retirados de la primera línea política, observaremos como el gran error no ha sido la incapacidad de lograr excelentes figuras, como la de romperlas, aparcarlas en Europa, distanciarlas para que no molestaran.

Tenemos una notable capacidad en los partidos políticos para NO saber trabajar en equipo. Para distanciar los objetivos a lograr, de las personas en plural, no sabiendo multiplicar las calidades de los equipos a través de grupos dispares, diferentes, complementarios. El gran error es pensar que un equipo se debe configurar homogéneo, para que funcione bien. Un equipo debe ser diverso y disponer de un aglutinador que lo convierta en fiel, trabajador, capaz de avanzar hacia una meta común, desde una dirección respetada y eficaz.
En Europa hemos enterrado a algunas figuras que ya demostraron en los tiempos que pudieron, una calidad de gestión política eficaz pero a veces contraria a los intereses particulares de los líderes. Y eso los ha ido llevando al cementerio de los elefantes. La que ha salido perdiendo es la sociedad, que se ha encontrado ahora con una desafección brutal hacia todo lo político, pues todos olemos igual: a podrido, a viejo, a egoístas, a rencorosos, a incapaces para saber negociar, a rancios. Hay que hacer “reset” y esperar esos minutos de espanto en los que no sabes si la máquina volverá a funcionar mejor o simplemente no se encenderá bien.

Otra notable posibilidad de esconder al político con experiencia es montarle un despacho en una Fundación, un puesto giratorio en una gran empresa o unos artículos de vez en cuando para que parezca que efectivamente es algo y alguien todavía. En algunos casos es verdad que todavía se les consulta, se les pide opinión desde las altas ventanas del poder, en busca de luz, para después hacer lo que el dirigente cree que debe hacer, pues el momento es el momento. ¿Alguien conoce un plan a medio o largo plazo para España, para Aragón, para Zaragoza, para una calle de mi barrio, para el desempleo, para la energía, contra la corrupción? Si la gestión del político está basada en el corto plazo, no necesitamos políticos sino Administradores de Fincas. Si se trata de tomar medidas según se van necesitando, sin criterios de al menos medio plazo, sin imaginar la sociedad que se desee tener para el futuro, nos sirve un gerente de una PYME. No es necesario haber estado mamendo la política desde la calle y desde las altas escaleras de las decisiones. Con que cuadren las posibilidades ya vale.

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