26.5.14

Las elecciones han enseñado los síntomas de la enfermedad. Ahora falta la medicación

Terminadas las Elecciones al Parlamento Europeo, los resultados nos confirman —y menos mal— lo que deseábamos.

Que junto al cabreo social hay soluciones y nuevos partidos, nuevas ideas y ganas de abrazarlas, aunque de momento no hayan demostrado nada. Estamos tan hartos de la vieja política, que la nueva nos parece ilusionante y capaz aunque todavía no haya demostrado nada. 

Toca ahora leer bien los resultados, no equivocarse en el diagnóstico, poner remedio sin falta a los graves errores cometidos de todo tipo e intentar ilusionar otra vez a las personas, sabiendo que el ciudadano sí cree en la política, pero cierto es, que en “otra” política posible. No ha aumentado la abstención. Pero ha bajado mucho el voto a los dos grandes partidos. Eso es un síntoma.

Mañana con más calma analizaremos los resultados que traen mucho sabor, mucho encondido entre los números, y no solo de los dos grandes partidos, aunque sobre todo de ellos. Solo ha habido un ganador y se llama PODEMOS. El resto, mejor o peor, han salido o muy tocados, hundidos o limpiándose el polvo tras el tropezóno la fiesta que no ha llegado.

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