5.12.12

Ahora toca recortar en la Administración Local y también nos parece bien

Ahora toca recortar sobre los Ayuntamientos, sobre sus funciones y sus gestores. Recortar sobre el número de concejales y sobre sus presupuestos. Se intenta reformar la Administración Local, cuando en realidad lo que se quiere hacer no es reformarla, sino recortarla.

Se nos dice que todo son reformas, cuando en verdad simplemente son todo recortes. Reformar es modificar, posiblemente o no optimizando y recortando gasto. Pero recortar es simplemente partir de una cifra de gastos conocidos que hay que rebajar e ir suprimiendo partidas hasta llegar a ella.

Algunos periodistas siguen insistiendo en que España hay 1.000.000 de políticos. Y esto por mucho que algunos mal intencionados (periodistas de carrera) lo insistan, es mentira, dentro de la verdad. Es posible que los haya, pero la inmensa mayoría NO COBRAN nada y trabajan mucho. 

Personalmente me parecería bien que durante un año se prohibiera que nadie pudiera trabajar en la política sin cobrar, dejar solo los políticos que SI cobran y recortando como se pretende un 30% en número; y luego ver resultados.

Igual estoy equivocado.

Los concejales y alcaldes de pequeños ayuntamientos que NO cobran son innumerables. Los Vocales de grandes Ayuntamientos que NO cobran son la inmensa mayoría de todas la ciudades donde hay descentralización. Los militantes de los partidos que ayudan en gestiones menores y NO cobran son inmensos. Efectivamente hay asesores, personal adscrito a los grupos políticos, etc. Faltaría más que yo no lo supiera. Y jetas de libro. Pero el trabajo que deben realizar la suma de TODOS los políticos es inmenso. Por eso propongo que se supriman todos estos puestos y además todos los voluntarios que se dedican a esta actividad tan denostada que es la política; y esperar un año. Y luego preguntar a los vecinos.

 Estoy seguro que la sociedad aplaudiría con la orejas si se suprimieran los políticos, está encantada de castigar a los políticos como si fuéramos unos bichos enfermos a los que hay que romper. Tal vez sea el momento de dejar nuestros trabajos y quedarnos en casa viendo la televisión. Igual lo ganábamos en salud y la sociedad también salía ganando. Eso si, yo también sé quien ocupa el puesto de los políticos cuando a estos se les prohíbe hacer su gestión.

8 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo, hay muchos más políticos honestos servidores públicos que corruptos y ventajistas. Pero me gustaría que todos esos buenos políticos, que son mayoría, saquen de la política a los otros, que se atrevan a denunciar primero, y a impedir después, el acceso a los puestos dirigentes.
    Soy un convencido de que los políticos cobran poco comparados con la gestión privada, pero también de que, quizá por esa mala justificación, abusan de su poder en un número importante, con prácticas admitidad legal o socialmente, como colocándose prebendas o colocando a sus familiares y amigos, de tal manera que cada vez más se extiende una mala imagen que es necesario cambiar, porque también estoy contigo en que la política deben hacerla los políticos que, a su vez, deben salir del pueblo, y cuanto más llano mejor.
    Se hace cada vez más imprescindible la modificación del perfil político, mediante unos código éticos consensuados y admitidos por todos, censurando comportamientos que hoy se admiten tácitamente, como por ejemplo, que un político sea contratado por una gran corporación con sueldo millonario, después de su andadura política, como así han sido tanto de PP como de PSOE, sin que haya un movimiento social que lo critique a voz en grito, sobre todo los políticos y militantes de base. Y como este caso, muchos, como por ejemplo en la Administración Local de Zaragoza, donde políticos supuestamente "intachables" han ido colocado a esposas, amantes y otras personas afines en puestos bien remunerados, en un ejercicio de nepotismo tolerado intolerable.

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  2. Estoy de acuerdo con casi todo. Es cierto.
    Sobre colocar a amigos o familiares en puestos importantes (o no importantes) te diría que yo he detectado otra cosa bien distinta.

    Es más normal colocar a personas que necesitas para tu trabajo, aunque que son de tu partido, a los que les debes favores sobre todo de compromiso, etc. Pero familiares no es lo habitual. Y (casi) siempre se hace con sumo cuidado.

    La corrupción está muy delimitada, y la inmensa mayoría de políticos se comportan perfectamente. Y me consta que desde todos los partidos. Y que los primeros que desean acabar con estos ladrones somos los que estamos dentro de este sistema.

    A los que colocan en puestos de trabajo los dividiría en dos grupos. Algunos muy pocos están de "papelón" y se ponían antes y no ahora. Otros se ponen por que se necesitan y trabajan mucho, pues aunque no se sepa, en política se dedican muchas horas. Es cierto que se eligen por muy diversos motivos. Pero en casi todos los casos en la iniciativa privada ganarían más o mucho más. Si no se mezcla "que les gusta" con un sueldo digno, (casi) nadie se dedica a la politica.

    Pero los casos más claros se dan no en los Ayuntamientos de grandes ciudades, sino en otras instituciones de rango menor. Hay que buscar por los pueblos, las comarcas, etc. En estas instituciones, muchos no cobran nada y trabajan mucho por sus vecinos y algunos cobran por mirar y reunirse, con unas diferencias tremendas de trabajo.

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  3. Se me olvidaba. Lo de prebendas en especie pues no sé, en otros tiempos algo sí caída, pero ahora nada de nada. Antes caía un pequeño lote en Navidad, y muy poco más casi siempre en relación a cultura, etc. Ahora ni en Navidad. Estamos hablando siempre de trabajadores, de personas que trabajan. Hay que compararlo siempre con lo que reciben en las empresas los directivos y los trabajadores.
    Me consta que los coches oficiales son para algunos políticos un signo de chulería y para otros un signo de impertinencia y de restarles libertad personal, pero no se pueden negar, pues pondrían en un feo a sus compañeros de partidos. No olvidemos que algunos partidos han renunciado a los coches oficiales desde el primer día.
    Se puede decir que es la crisis, y es cierto, pero también que se habla mucho más de lo que es verdad. Y no, no soy tonto y ciego.
    Yo conozco a un político de Zaragoza del que se dijo (miles de veces) que tenía una isla de su propiedad comprada con cierta obras. Esto era conocido por todos. El hombre hoy, que vive en Zaragoza y nunca ha ido a una isla desierta, tiene que mal trabajar para tener ingresos. Eso si, se la trae al pairo y ya (casi) nadie se acuerda de él.

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    1. La mujer del César no debe sólo serlo, sino también parecerlo. Personalmente, sin tener mucho contacto con políticos, conozco dos casos flagrantes de favoritismo. Los demás son por noticias, que no puedo saber si son sesgadas o no. Y creo que ya está bien ese colectivismo de que hago las cosas no por mí, sino porque las hacen los de al lado y claro, no puedo evitarlo. No son sólo coches oficiales, sino (y hablo de diputados y senadores) sus prebendas en cuanto a dietas, viajes, indemnizaciones, jubilaciones y otros asuntos, si bien son pecata minuta, hacen que la mujer del César no lo parezca, y en gestión pública debería ser impecable. Cuando alguien está en política, debería dejar de lado que sus familiares o amigos conocidos puedan medrar a cargos de libre designación.
      Y vuelvo a lo de antes. Quienes estáis dentro de los partidos, debéis activar resortes que quiten de en medio a quienes no cumplan la reglas universales de honestidad... aunque sean amigos vuestros, no cabe distinguir. La mejor reforma se hace desde dentro.

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  4. Efectivamente los primeros responsables de estas reformas somos los que estamos dentro. Totalmente de acuerdo.
    Cada partido es un mundo. Algunos son muy trasparente y muy participativos. Todos los militantes saben todo (o casi) y todos pueden participar en cada momento, por escrito y recibiendo respuesta o con voz en reuniones. Es muy sencillo el acceso a todo, una vez que estás implicado en participar.
    Pero conozco muy de cerca otros, donde es casi imposible ascender en la pirámide de información y mucho más en la de participación. Yo no criticaré nunca por ello a “los otros” aunque debería y no admito su forma de prooceder, pero respeto las formas de cada cual, en ese aspecto soy bastante blando.
    Voy a poner un ejemplo. En un partido grande (lo vivo por un familiar cercano) no existe posibilidad de ser convocado a reuniones que estén por encima del nivel muy básico. Y estas son escasas. Subir un peldaño supone que alguien te aúpe.
    En otros partido todas las convocatorias son abiertas. Incluso las reuniones de los Comités Generales o Centrales o como se llamen en cada partido, es posible asistir de oyente si lo solicitas. En varios niveles puedes participar sin ser miembro electo, con voz pero sin voto. En los que necesitas ser electo asistes con voz y voto, efectivamente.

    Ahora sobre la honradez. En los últimos años se ha mejorado mucho. La financiación de los partidos políticos es un lastre que nunca hemos querido resolver. Un gran error. Efectivamente, hay casos del “parecerlo” que también hacen daño, pero es que la crítica es brutal hacia estos casos, que se la merecen, sin duda, pero algunas veces se sacan de contexto.
    Me voy a un caso concreto. Un gran asesor político cuya esposa se ha convertida en candidata a puesto muy responsable. Inevitablemente surgen las dudas y se critican con fiereza dentro de su organización. Es posible que sea un caso de “parecerlo”.
    Un puesto de confianza que se entrega a un amigo, conocido o militante destacado. Es que los cargos de este tipo se dividen en dos. Los que son “un puro” y los que son “un regalo”. Depende pues a veces te interesa tener cerca de quien consideras buen compañero para resolver los problemas, del que te fías en todos los aspectos.
    Una persona muy importante en Aragón que su pareja no puede ejercer sus negocios como antes por el cargo que tiene. No es lógico, pero debe parecerlo.
    Y por último voy a un asunto que se conoce menos. Hay un partido que todos lo conocemos con el mote de “Oficina de empleo”. Controla espacios, y mueve fichas como si se estuviera jugando al ajedrez político. Es un drama que nadie se haya atrevido a meterle mano. Pero te puedo asegurar que no es nada fácil pues son muy listos. Y lo curioso es que los ciudadanos, que lo deberían saber o los medios de comunicación, que si lo saben, lo admiten y los apoyan. Siguen siendo votados.
    ¿Por qué los ciudadanos no son más exigentes con lo que SI les afecta?

    Muchas gracias por tus comentarios, es muy válido poder explicarme con arreglo a dudas o conversaciones.
    Un abrazo

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  5. Efectivamente los primeros responsables de estas reformas somos los que estamos dentro. Totalmente de acuerdo.

    Cada partido es un mundo. Algunos son muy trasparente y muy participativos. Todos los militantes saben todo (o casi) y todos pueden participar en cada momento, por escrito y recibiendo respuesta o con voz en reuniones. Es muy sencillo el acceso a todo, una vez que estás implicado en participar.

    Pero conozco muy de cerca otros, donde es casi imposible ascender en la pirámide de información y mucho más en la de participación. Yo no criticaré nunca por ello a “los otros” aunque debería y no admito su forma de prooceder, pero respeto las formas de cada cual, en ese aspecto soy bastante blando.

    Voy a poner un ejemplo. En un partido grande (lo vivo por un familiar cercano) no existe posibilidad de ser convocado a reuniones que estén por encima del nivel muy básico. Y estas son escasas. Subir un peldaño supone que alguien te aúpe.

    En otros partido todas las convocatorias son abiertas. Incluso las reuniones de los Comités Generales o Centrales o como se llamen en cada partido, es posible asistir de oyente si lo solicitas. En varios niveles puedes participar sin ser miembro electo, con voz pero sin voto. En los que necesitas ser electo asistes con voz y voto, efectivamente.



    Ahora sobre la honradez.

    En los últimos años se ha mejorado mucho. La financiación de los partidos políticos es un lastre que nunca hemos querido resolver. Un gran error. Efectivamente, hay casos del “parecerlo” que también hacen daño, pero es que la crítica es brutal hacia estos casos, que se la merecen, sin duda, pero algunas veces se sacan de contexto.

    Me voy a un caso concreto. Un gran asesor político cuya esposa se ha convertida en candidata a puesto muy responsable. Inevitablemente surgen las dudas y se critican con fiereza dentro de su organización. Es posible que sea un caso de “parecerlo”.

    Un puesto de confianza que se entrega a un amigo, conocido o militante destacado. Es que los cargos de este tipo se dividen en dos. Los que son “un puro” y los que son “un regalo”.

    Depende pues a veces te interesa tener cerca de quien consideras buen compañero para resolver los problemas, del que te fías en todos los aspectos.

    Una persona muy importante en Aragón que su pareja no puede ejercer sus negocios como antes por el cargo que tiene. No es lógico, pero debe parecerlo.

    Y por último voy a un asunto que se conoce menos. Hay un partido que todos lo conocemos con el mote de “Oficina de empleo”. Controla espacios, y mueve fichas como si se estuviera jugando al ajedrez político. Es un drama que nadie se haya atrevido a meterle mano. Pero te puedo asegurar que no es nada fácil pues son muy listos. Y lo curioso es que los ciudadanos, que lo deberían saber o los medios de comunicación, que si lo saben, lo admiten y los apoyan. Siguen siendo votados.

    ¿Por qué los ciudadanos no son más exigentes con lo que SI les afecta?

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  6. En fin, es cierto que un político se puede reunir de personas deo confianza, por supuesto, como cualquier dirigente empresarial. Pero que esas personas se vayan con él, no que los asiente en puestos que luego lastran a quien le sustituye.
    No debemos tener todo politizado, que así está desde la gestión de las Universidades, hasta los organismos que deben controlar el Estado. Es necesario una modificación profunda de las estructuras base de nuestra democracia. Y si no se hace, tendremos crisis por décadas. Los buenos emprendedores se irán de España y volveremos a ser la cola de Europa, países del Este incluidos.

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  7. Efectivamente, lo dice bien. ASENTAR.
    No es correcto el regalo de puestos, ni como premio ni como probendas.

    Y también tienes razón cuando hablas de una excesiva politización DE TODO. Hay que poner más en valor la política (creo) pero sin que entre más que en los lugares donde debe entrar.

    Más importante y respetada, pero en menos sitios. El caso de la justicia es de una barbaridad tremenda. Pero sucede con la sanidad o la educación. Ya no solo son los ministros como es lógico, es que lo son los directores provinciales o los gestores de un hospital. O lo son los Presidentes de ls Asociaciones de Vecinos.

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