13.8.12

En España se emprende poco, se tienen pocas iniciativas empresariales

Seguimos los españoles de vacaciones, que maldita la forma que hemos tenido de inventarnos en nuestra particular manera de descansar laboralmente. Menos mal que vamos cambiando los hábitos y ya cada vez menos se pillan el mes completo de seguido. Cuatro semanas repartidas durante el año, creo que sirven para relajarse mejor. Incluso el descanso escolar está mal diseñado, serviría con copiar y no hacer tanto caso al calor del mes de julio, con horarios más lógicos. 

Yo creo en los años sabáticos, pero ahora no toca, es cierto. Las personas deben lograr desenchufarse de su rutinaria vida, para valorarla más o para atreverse a cambiarla. Creo que nos hemos convertido en excesivamente apocados con nuestra propia vida, que asumiendo nuestras dificultades para tomar decisiones atrevidas, la vida es larga y muchos pasamos o pasan sin atreverse a los cambios, a las osadías en el vacío. 

Tal vez nuestra forma de ser nos impide muchas veces romper la baraja, y eso es un lastre en España. Ahora por ejemplo, con la que está cayendo, seguimos siendo un país muy poco emprendedor. ¿A qué esperamos?, si en crisis no somos capaces de romper la baraja, de atarnos el pañuelo a la cabeza e intentar cambios serios, no lo haremos nunca. Seguimos en unos números bajísimos a la hora de emprender cambios, acciones laborales que nos permitan un autoempleo. Y no siempre son decisiones muy caras, que deban pedirse ayuda financiera. 

También es cierto —y aquí si que reclamaría más acción en la inspección—, que gran parte de las ideas de emprendedores se trasladan a los mercados negros, lo que nos convierte en un país de pandereta que no saldrá de esta ni a empujones. Entre unos jetas de laboratorio empresarial y financiero y otros jetas liberales que cobran en negro más otros jetas que se esconden para así no cotizar, estamos con la zancadilla de manera eterna; debemos cambiar tantas cosas como la que criticamos a los políticos. Incluso debemos cambiar a los políticos.

3 comentarios:

  1. En España se emprende poco debido a la imagen de los empresarios y al corporativismo de ellos mismos.
    La imagen en la sociedad viene dada por sectores que llevan siglos generalizando y emitiendo una imagen del emprendedor y el empresario del tío Gilito,del Señorito andaluz y cuatro topicazos más. En definitiva gente perversa y explotadora que lo único que quiere es chuparle la sangre al pobre trabajador. Consecuencia, la mayoría de los ciudadanos quiere ser funcionario. Patético.
    Y el corporativismo de los empresarios, que no se dan cuenta que al no limpiar de defraudadores y sinverguenzas sus filas, al final lo único que sucede es que los malos ganan la batalla de la imagen y de los impuestos.
    Esta mezcla explosiva lo peor que tiene, es que nos hace incapaces de salir de las crisis. Al final siempre tenemos que salir de la misma manera: Emigración, mandar dinero desde el extranjero, dejar sitio para el empleo...
    Pero nunca desde dentro creando un tejido empresarial fuerte y una clase emprendedora reconocida y pujante. Una pena.
    Besazo

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  3. Pues lo has explicado bastante bien.
    Efectivamente, los malos empresarios son los primeros que intentan que no se creen empresas, en un error táctico, que confunde competencia con eficacia.

    Mis 20 años de socio empresario y trabajador de mis talleres, me han enseñado sobre todo el odio que existe entre la clase empesarial, aunque se disimule perfectamente, mientras que son capaces de unirse para NO admitir con facilidad a los que consideran "bastardos".

    Hay que cambiar la realidad empresarial, es el gran asunto pendiente para luchar contra el desempleo. Necesitamos más y mejores empresarios.

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