6.5.12

A los españoles nos preocupan muy pocas cosas

Hablaba hoy por videoconferencia con un amigo empresario español en Canadá y la conversación era extraña, dura para mi. No nos entendía —lleva más de una década fuera de España—; si de verdad hay tanto desempleo, si sufrimos un paro de más del 50% de los jóvenes según por sus tierras se publica y yo le confirmaba, no entendía como no estábamos ya en guerra civil. Ya casi se le había olvidado las prestaciones por desempleo o los subsidios, pero aun así seguía sin intentar comprender por qué nos estamos quietos, por qué no saltamos a exigir un empleo, a crear un empleo para cada uno de nosotros. Ya casi se le había olvidado que en España ya no queremos guerras de ningún tipo. 

Me comentaba que en Perú, Ecuador, Chile, Colombia, Brasil, México o Canadá la gente está funcionando muy bien, hay una actividad económica muy potente, que es similar a la Europa cuando entró en el euro. Se crean empleos, empresas, nuevas actividades, proyectos, se crece, se vende y se consume. ¿Qué nos pasa?, me pregunta con ganas de encontrar una respuesta que no le sé dar para convencerle de que nada, de que no nos pasa nada. De que curiosamente no nos pasa nada. 

No me nombra ni Venezuela, ni Argentina, ni Bolivia, no quiere meter el dedo en nuestras llagas, pensando que nos preocupan estos temas, estos países que nos van perdiendo el respeto. ¿Cómo le digo yo que no, que tampoco esto nos preocupa? 

Me habla de negocios, en donde se buscan a profesionales bien formados y que los españoles encajarían muy bien, m habla de exportaciones, de servicios compartidos, me insiste en preguntarme que por qué no emigramos como hace unas décadas. Me callo. Creo que no emigramos por creernos que los inmigrantes son seres inferiores, tras hartarnos de comentarlo en los taxis o en el metro cuando nos creíamos los dueños de la nada. Ahora nos toca a nosotros y nos jode volar a sufrir lo mismo que hemos hecho nosotros sufrir a los que venían a España. Hemos quedado en continuar con nuestra charla triste, desigual, complicada. Él ya no nos entiende. Lo malo es que yo casi le doy la razón.

1 comentario:

  1. Anónimo10:29 p. m.

    Chapeau por una vez alguien se recuerda de la verdad .Bien dicho amigo.
    ahora la gente se va enterar y volver a emigrar solo porque les va a faltar comer asi puede que se pongan mas humildes.
    AZZEDINE un enamorado de alicante

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