29.2.12

Algo más sobre el déficit público y el personal

El déficit público en 2011 es complicado de asumir y es un punto de partida para la contabilidad del año 2012 y 2013 de difícil cumplimiento contable, aunque Europa insista en no tocar las previsiones del 4% para 2012. 

Todos conocemos bien lo que es el déficit público y lo que supone para España caer hasta un 8,51% cuando nos habían dicho los prestamistas europeos que no nos dejarían tener más de un 6% de déficit. Estamos todos aprendiendo económica básica en estos meses, pero voy a intentar aclarar algo más el término “déficit” para quienes todavía no lo tengan claro del todo. 

El déficit es la diferencia entre ingresos y gastos, algo que es comparable a lo que nos sucede a todas las familias. Como país tenemos 4 maneras de gastar dineros. Por el Gobierno Central. Por las Comunidades Autónomas. Por los Ayuntamientos. Por la Seguridad Social. Para España nos habían fijado un déficit del 6% asumiendo que 2011 sería un año malo. Y nos dijeron que podríamos desviarnos hasta un 4,8% en el Gobierno Central (lo hemos hecho en un 5,1%), desviarnos un 1,3% en los Gobiernos Autonómicos (y lo hemos hecho en más del doble, hasta el 2,94%), podríamos hacerlo en un 0,3% en los Ayuntamientos (y nos hemos ido un poquito hasta el 0,38%) y se pretendía que tuviéramos un superávit de un 0,4% en la Seguridad social cuando en realidad hemos tenido un déficit del 0,09% por el excesivo desempleo.

Imaginemos que en nuestra familia cobramos 1.000 euros al mes en 14 pagas. Si durante 2011 ganamos 14.000 euros al año y nos hemos gastamos unos 15.192 euros, hemos tenido un déficit del 8,51%. Nos hemos gastamos 1.192 euros más de los que hemos ganado; hubiéremos debido trabajar un mes más, para cubrir gastos. 

Si no tenemos ahorros y si además estamos constantemente endeudados, la única salida y posibilidad de gastar más de lo que ganamos es encontrar a alguien que nos preste esos 1.192 euros. Le tenemos que convencer de que somos buenos pagadores, de que vamos a tomar medidas para que esto no vuelva a suceder, de que es un momento complicado y que para ello le presentamos un estudio de viabilidad futura para que se crea nuestras palabras. Más o menos lo que ha tenido que hacer España ante Alemania y Europa.

Para el siguiente año tendremos que pagar lo que debíamos en 2010 más lo que hemos aumentado con más deuda durante 2011 en otro 8,51% más, añadiendo los intereses de toda la deuda, y además tenemos que convencer a quien nos ha prestado el dinero de que es posible que en 2012 volvamos a tener más deuda y que tendremos que solicitar más crédito para devolver el capital y los intereses.

El que nos presta en dinero (el director del banco), cuando nos recibe en SU mesa, en SU despacho, nos dice que eso no puede seguir así, que lo entendamos, que “mecachis”, pero que igual al próximo año ya no nos deja más dinero prestado. Que necesitamos tener un nuevo ingreso u ofrecer más garantías. Y sin duda gastar menos

Al director del banco no le importa casi nada que empecemos a gastar menos (aunque nos lo diga e insista), sino que seamos capaces de mantener los ingresos o que los aumentemos, pues lo importante es que tengamos capacidad de pagar. Gastar menos es un “seguro” para cobrar si no somos capaces de ganar más.

Y nosotros, que necesitamos el préstamo para seguir comprando pan y chorizo o para mantener el nivel de vida, le tenemos que decir al director que nos presta, un SI a todo lo que nos proponga y además poner cara de solventes. Luego ya veremos de qué somos capaces, pero de momento hay que conseguir el préstamo.

Tenemos dos soluciones una vez que nos hemos ido del despacho del director del banco con cara de asustados. No sirve de nada pensar que ya tenemos resuelto el problema, pues al año siguiente tendremos un problema muy serio. O nosotros o el director del banco, depende de la cantidad adeudada.
Las soluciones posibles pasan por: o ganamos más sueldo o gastamos menos dinero. ¿Qué hacemos? ¿de qué somos capaces?

Una vez en el hogar, nos sentamos con los hijos y la pareja y analizamos los gastos para ver de donde recortar. Ya el año pasado dejamos solo un teléfono móvil, un solo coche que empleamos mucho menos, ya no bebemos vino en la comidas y consumimos más verdura y menos carne. Gastamos menos en vacaciones, compramos ropa solo en rebajas, gastamos menos en limpieza y productos caros de aseo personal, casi nada en cultura, muy poco en ocio, no vamos a realizar la obra de la cocina, no contrataremos al profesor de inglés del hijo, recortaremos en…, ¿de donde recortamos ahora?

El hijo pequeño, que estudia bachiller, nos dice que alguno tiene que trabajar más horas y ganar más dinero. Claro, él no piensa trabajar. Y dice que los ingresos (el Estado trabaja más a costa de subir los impuestos) deben subir, que él no está dispuesto a perder sus “jueves al cine”. Es decir, nos encaminamos sin remedio a una subida del IVA y a un recorte más alto de los gastos de todo tipo. 

La hija, muy espabilada ella, nos dice que por qué no metemos como ingresos lo que nos pagan en negro en mi oficina por los trabajos extra y los dedicamos a ampliar nuestra contabilidad general, que hasta ahora lo que hace la familia es guardarlo para gastos extras o para disfrute de los adultos en noches de fin de semana con amigos. Nos ha jodido esta chica, pensamos los adultos. Pero está claro que si el 20% de la contabilidad de España es negra, deberíamos intentar que se volviera blanca ¿no?

La esposa se confiesa capaz de hacer algunos recortes en gasto pero insuficientes para cuadrar cuentas, e intenta convencernos a todos de que tendremos que pasar unos años sin vacaciones, pues ya nada será igual. La miramos como a una enferma asustada y le hacemos caso, pues estamos en invierno y no toca hablar de las vacaciones.

A Grecia han amenazado con mandar a 40 inspectores de la Hacienda de Alemania, para investigar su mercado negro. Igual a España hay que enviar a 400, que aquí somos muy listos para engañar. O yo qué sé. A Grecia les han dejado sin vacaciones y aunque están protestando, al final tendrán que asumir que nos han cambiado el ritmo y las posibilidades a costa de unos cuantos jetas que por cierto ellos sí, disfrutan de vacaciones en invierno.

Podemos creer que esto es una simplificación burda, incluso que si nos quejamos con mucha fuerza lograremos que quien nos presta el dinero nos lo perdonará y además nos seguirá prestando más. Conocemos poco a los bancos. Toca trabajar más y al Estado cobrar más impuestos. Y lo que hay que hacer es optimizar los gastos sin recortar estados básicos de bienestar social y saber trabajar más contra los que más tienen para cobrarles más impuestos, mientras que a su vez intentar con más inspectores, que no haya tongo en los pagos de impuestos por parte de los que tienen tanta pasta que disponen de los mejores asesores para escaparse por la puesta de atrás. O recaudamos más ”sueldo” o nos quedaremos sin vacaciones unos cuantos años al menos.

28.2.12

Los trabajadores debemos conocer mejor la actual Reforma Laboral

La Reforma Laboral que por Real Decreto ha creado el PP, es un lastre para una España que necesita ser más productiva, competitiva, motivada, capaz. Todo país depende de sus activos, de sus personas, de sus ilusiones y sus ganas y la Reforma Laboral es una bomba en la línea de flotación de las normas que regían las relaciones laborales en España. Incluso en algunos aspectos es peor para los trabajadores que la relación que se tenía con el sindicato vertical de la dictadura.

Acercar en parte las normas laborales de España a las de algunos países de Europa es trampa, si no se acompañan de modificaciones sustanciales en el SMI, en la capacidad adquisitiva de los trabajadores, en la formación de todos los trabajadores pero sobre todo de sus directivos y empresarios, con una reforma contundente contra los mercados negros y los fraudes fiscales continuos, con unas rectificaciones profundas en nuestras maneras de organizar el trabajo, los horarios, la producción para hacerla también más europea.

Los trabajadores de España están agotados y desagrupados, desafectados de todo intento por creer en sus políticos y sindicatos lo que no es motivo para pensar que lo mejor para España es una reforma laboral como la emprendida. Muchos empresarios que sí creen en la producción moderna y en las relaciones laborales modernas nunca emplearán los mecanismos que les facilita la reforma laboral para despedir, pagar menos sueldos, endurecer las condiciones laborales en sus empresas. Pero muchos otros si, y eso empobrecerá nuestra país.

La Reforma Laboral no va a crear puestos de trabajo. En España hace 15 años se crearon 4 millones de empleos con la anterior norma laboral, al crecer la actividad económica. No es cierto que en España fuera complejo y caro despedir, pues la realidad nos enseña que hemos perdido muchos más empleos que ningún otro país europeo y la empresa que no podía pagar las indemnizaciones tenía mecanismos para descolgarse. No es cierto que fuera necesario crear nuevos tipos de contratos laborales sino más bien todo lo contrario, tan reconocer que nuestros 17 diferentes modelos de contratos laborales son excesivos y absurdos en algunos casos. No es cierto que los sindicatos no sirvan en la sociedad y por ello se les deba quitar funciones, pues una sociedad sin ellos será siempre mucho más conflictiva. No es cierto que precarizar nuestras condiciones laborales nos acerque a Europa, sino bien al contrario a otros mercados laborales que nos convertirá en un país más pobre y con peores y muchos menos empresarios. Con esta reforma laboral se consumirá menos, se tardará más en reactivar la economía y aumentará el conflicto social y laboral tanto por sectores, como por empresas grandes.

No es una Reforma Laboral para negociar sus puntos, sino para ser retirada —lo sé, algo imposible en estos momentos— o asumirla en el tiempo hasta ser posible su derogación cuando hayan cambiado las mayorías parlamentarias, dentro de 8 ó 12 años. Somos los trabajadores españoles los que somos capaces de asumirlas o de derogarla. Los que en mucha cantidad hemos (han) elegido a los gestores que han formulado eta Reforma Laboral.

24.2.12

El público de izquierdas nos quedamos sin Público. Otra noche de cava para algunos

El anunciado y temido cierre del diario Público es una muy mala noticia para la libertad de prensa, para la España inmersa en una crisis que ni ella misma entiende bien, para un sector político progresista poco inteligente que tras unos años en el poder ha visto como sus aliados en los medios de comunicación se deshacían en migajas o se rompían en mil pedazos. Zapatero hizo algunas cosas bien, otras mal, pero sin duda en su debe estará el final de varios medios de comunicación que desde ideas progresistas no han logrado sacar la cabeza del barro.

Se me dirá con toda la razón que no es nadie un Presidente del Gobierno para cuidar que empresas privadas vayan bien o mal en sus negocios, en sus decisiones empresariales. Es cierto esto. Tan cierto como la derecha sabe hacer todo lo contrario sin que se note en absoluto. Tan cierto como que los poderes fácticos (qué palabro tan viejo, joder) saben organizarse aun siendo menos, con el dinero de todos, con los beneficios de sus trabajadores, para presionar hasta conseguir aquello que les va bien para sus intereses, que curiosamente nunca son los de la mayoría.

Tontos nosotros lo justo, todos. Pero si algunos son más tontos que otros, sin duda, la izquierda se lleva la palma y los aplausos. Está el cementerio lleno de bellísimas personas, maravillosas ideas, limpios y relucientes proyectos. Pero es el cementerio, en donde solo descansas los muertos. Los vivos siguen siendo chapuceros, sucios, feos, pero les importa un pito ser unos guarretes listísimos pues simplemente están vivos. Público se va por que entre todos los que ahora le alabamos su posición no lo hemos comprado. Cierra por no ser rentable ante un público trabajador que no tiene sobras para ir gastándose en cultura e información pero sí en otros menesteres. Somos así de listos, ni poco ni mucho, simplemente así.

22.2.12

Se está provocando una deflación controlada en España

Diversas voces, incluso alguna española, se pregunta o indica que la solución a la actual situación de crisis económica en los países del sur de Europa, incluida España, pasa por bajar los sueldos —más todavía, si— y por bajar también y en su misma relación el coste de los productos que producimos, que compramos y consumimos. Es decir por la deflación más artificial posible, la que se provoca —o se podría intentar provocar— con medidas desde el Gobierno.

Es cierto que entre las diversas opciones económicas que tenemos para resolver el problema económico actual, parece una idea bastante válida, e intentaré explicarla sin que antes me ataquéis sin piedad, cosa lógica si no se sabe antes las alternativas. Fijémonos que se ha decidido bajar los sueldos y pensiones, es posible que en marzo se intente dar otra vuelta de tuerca, pero de momento no se observa que vaya acompañada por la bajada del IPC.

Lo que se intenta con Grecia es que ella misma se salga del euro, algo que otros países ya se han planteado antes y de momento no lo pueden/quieren hacer. La idea última de salirse del euro es muy sencilla. Devaluar la moneda nueva o retomada por el país que se sale. Pensemos por un momento en esta posibilidad.

21.2.12

Detalles de una reforma laboral predemocrática en España

El otro día hice unas valoraciones sobre la reforma laboral que quiero ampliar con algunas cuestiones más de esas que no copan los titulares de los periódicos pero siguen siendo igual de importantes que la bajada del coste a 33 o 20 días.

 El primer punto es sobre el despido de 20 días, generalizado por unas cusas de despido que, hablando en plata, no se sostienen por ningún lado. ¿Cuáles son estas causas? Cito:
Cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de perdidas actuales (o previstas) o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas. Como decían el otro día en el programa "Salvados", incluso una situación con menores ingresos, aun con beneficios positivos, podrían dar lugar a causas objetivas de despido libre. Y no hay que ser un as de la contabilidad creativa para obtener una previsión negativa temporal en los beneficios. Como diría Marx: “Que me traigan a un niño de cinco años”.

 El segundo punto es el de despido por causa de absentismo. Faltar ocho días en un plazo de dos meses (una enfermedad que te obligue a estar poco más de una semana en cama) es causa suficiente para poder despedirte, también, con 20 días por año trabajado. Además, se deja de tener en cuenta el absentismo global de la empresa. Eres tú y tus circunstancias.

 En tercer lugar, la simplificación de contratos que se pedían desde varios ámbitos, figura institucional que da más seguridad y confianza que otra cosa, demanda que el mismo gobierno hacía en la oposición y que con la reforma laboral se ha olvidado de pleno. No solo se dejan todos los contratos temporales preexistentes, además se introducen nuevos, con más bonificaciones e incentivos fiscales. No seré yo quien cargue contra estas bonificaciones, aunque para que no generase distorsiones entre unos y otros deberían generalizarse. Ahora mismo, un parado cobrando prestación está en mejor situación que uno que ya no tiene nada. Mucha desigualdad no es que corrija precisamente. Los contratos de formación ya no son para formar, pues, la “formación” que puedan incluir no tiene por qué estar dentro de el catálogo nacional de cualificaciones profesionales. Será pues, un mero contrato más sin justificación practica operativa, con una reducción de entre el 75% y el 100% de las cotizaciones por parte de la empresa, y del 100% del trabajador.

Caso curioso: Contrato a tiempo parcial. Como solo te necesito unas horas al día, te hago este contrato, pero eso sí, permíteme que te haga hacer horas extra. Flexible es, de eso no hay duda. En empresas y asignaciones públicas, se puede también despedir personal (no funcionariado, obviamente), simplemente al recibir una menor prestación (ya que no se guían por el objetivo de beneficio), más manipulable imposible.

 De la capacidad del empresario para cambiar elementos ya pactados según la situación lo requiera ya se ha hablado bastante. Con estas cuatro cosillas solo quería revisar algo más por dentro una reforma que está siendo bastante mal explicada. Con titulares negativos, pero entendibles y aceptados, y una letra pequeña obviada y dañina.

Con lo fácil que hubiera sido flexibilizar el mercado laboral con cosas más sencillas, lógicas, practicas y neutrales. Pero se les va la mano.

20.2.12

Fundaciones políticas sectoriales en busca de "Ideas"

Esteban González Pons, nuevo vicesecretario general de Estudios y Programas del PP, formando un nuevo núcleo de trabajo que se circunscribe a buscar nuevas “Ideas”, no es el primer intento entre los grande partidos de crear grupos de trabajo, potentes y orgánicamente reconocidos, para analizar nuevas ideas, para edificar y recoger los proyectos que deben servir para ir avanzando según van cambiando los problemas de “sus” sociedades. Este intento del PP no es “FAES” pero tal vez sea su competencia más directa.

Jesús Caldera en el PSOE con su “Fundación Ideas” sería el ejemplo socialista del que copia en alguna manera el PP para colocar sus peones en busca de escuchar la hierba crecer.

Dice Pons que Rajoy le ha confiado "la custodia de la fuente de las ideas del PP, que es lo mismo que la fuente de las ideas del centro político". "España sin ideas no tiene ahora mismo posibilidades de salir de la crisis". Sirve esta declaración para poner en valor cualquier intento por crear mesas de trabajo político desde cualquier partido, encaminado a bocetar ideas, a recoger necesidades y darle forma al menos bosquejada, para que otros departamentos políticos de cada organización, los afine y los ponga en funcionamiento.

En el caso de IU, lo más parecido a este tipo de organizaciones en busca de ideas y debates, sería la FEC (Fundación por la Europa de los Ciudadanos).

Otros partidos políticos tienen áreas de trabajo sectorial que dividen los trabajos por sectores, y son estas agrupaciones organizativas las que se dedican a buscar nuevas ideas, necesidades y soluciones.

Es muy necesario que toda organización política sepa sectorialmente organizarse en busca de “ideas” que sirvan y sean necesarias para la sociedad, pero también para su organización y su trabajo político. Sin crear mesas constantes que sean capaces de articular ideas y soluciones, el futuro no será de los políticos. Es cierto que estos grupos de trabajo que agrupan de alguna manera las nuevas ideas sectoriales en un departamento único, más parecen cementerios de elefantes políticos, y en alguna medida es cierto que el perfil básico de sus gestores encaja bien con el de políticos ya algo apagados pero con un gran bagaje interior y una capacidad de trabajo, empatía y respeto más que suficiente.

Sin mesas de trabajo capaces, que sepan ir a la búsqueda de nuevas soluciones, de nuevos impulsos a la necesidades sociales actuales, no saldremos de la apatía social que hoy nos invade.

La revolución es tener ideas y soluciones propias

La imagen nos muestra a los grises de aquellos años predemocrático pegando a manifestantes en 1976 por las calles de Barcelona. Esta imagen se podría copiar hoy, pues seguimos con los mismos problemas de respeto hacia las personas, de entender el uso de la fuerza como disuasoria ante todo tipo de personas, y como se puede ver en esta ya oxidada imagen, usando las porras o las culatas como herramientas que emplean los poderes para meter el orden y la razón en las cabezas. No se puede discutir con sociedades que emplean estas razones para tener “su” razón.

Hoy escuchaba a un tal Mariano, decir en público, ante “su” público, que la reforma laboral es buena para los trabajadores. Es también “su” razón, pero resulta imbécil pretender que los trabajadores se la crean. Si te quitan derechos, si te restan posibilidades mientras sufres un mercado de trabajo esclavo a la hora de contratar, pues como que mucha razón no parece tenerse, incluso aunque sea “su” razón.

Muchos “su” y muy pocos “nosotros”. Todo se basa y hay que decirlo, en que los que organizan el poder económico tengan más beneficios. Así que tenemos dos posibilidades. O nos rebelamos contra ellos con todas nuestras fuerzas o nos convertimos también en poderes económicos empezando desde abajo.

La auténtica revolución sería que todos nos hiciéremos empresarios y cooperativistas, que solo consumiéramos aquello que nos da la real gana por egoísmo rentable y económico. Que supiéramos organizarnos personalmente para no seguir engañados en el consumismo idiota de otros idiotas que se creen que el beneficio fácil será para siempre. La revolución sería que no confiáramos en los bancos y cajas de ahorros, igual que ellos no confían en nosotros. Que votáramos alguna vez con dos bemoles, sabiendo qué les iba a joder más, a los que siempre son los mismos enemigos de los trabajadores que madrugan. ¿Cuántos empresarios se levantan a las 5 de la mañana para entrar en el turno de mañana?

No se trata de ser revolucionario, no nos equivoquemos, se trata de ser defensores de nuestras sociedades, de nuestros pequeños beneficios como personas, de nuestras dignidades y libertades que poco a poco se fueron consiguiendo tras muchos años de huelgas y diálogos. Si no defendemos lo que consiguieron nuestros padres ¿qué nos va a quedar? Y si no nos gusta, al menos luchemos por reformar los derechos ya adquiridos. Pero no admitir su enterramiento en la cuneta, tragando además que es por nuestro beneficio, justa y necesaria. Tenemos que encontrar otras soluciones a los desmanes que nos ofrecen los que quieren aumentar sus beneficios económicos, engañando a políticos mesías.

19.2.12

Volvemos a estar unido contra algo. Mala situación, esta

Hoy hemos salido a la calle en protesta por la Reforma Laboral en España los suficientes trabajadores como para que a todos se nos abra un ápice la ilusión por la unidad. Los dirigentes del PP más los votantes recalcitrantes de los incapaces partidos políticos que no logran hacernos colocar como un país con futuro, hoy no pondrán la televisión para no vernos. 

No estamos avanzando nada en colocar a España como un país con futuro. No ya “en el futuro” sino tan siquiera con algunas luces “de futuro”. Llevamos décadas hablando de lo mismo y soportando crisis de empleo por lo mismo, sin aprender siquiera de que nuestra forma de encarar la industria, la producción, la formación, es obsoleta y de mala calidad. 

Yo no recuerdo bien las muchas veces que hemos hablado de reformar la Formación Profesional. Para nada.

No sé cuantas veces hemos hablado de los informes Pisa y de la necesidad de reformar de verdad la educación en España. Y la hemos reformado excesivas veces, tantas que no hemos reformado nada.
Yo no sé cuantos años hace ya que escuché por primera vez que nuestra industria no es competitiva. ¿Tal vez hace 40 años o fueron 35? 

Se me olvidó la fecha en la que escuché por primera vez que la formación continua funciona en otros países y en España no. Que la formación de los gerentes y empresarios españoles es muy baja. Que nuestra manera de “ser” empresarios es más especulativa que industrial o productiva, por mucho que todos entendamos que la meta de una empresa es ganar dinero.

¿Cuántos años hace que hablamos sobre nuestros horarios laborales obsoletos y sobre nuestra organización laboral vieja? ¿y sobre la baja participación de los trabajadores en sus sindicatos? ¿y de que España se está convirtiendo en un país de servicios? ¿y del fraude fiscal y contable de muchas empresas? ¿hablamos mucho o poco de la economía sumergida, del dinero negro, de las “no” facturas? ¿cuántas décadas hace que descubrimos que hay que exportar más y que aprender idiomas es muy necesario en todos los ámbitos?

Llevamos cuatro años avisando del paro juvenil como un enorme lastre social que nos va a marcar en el futuro a una generación o tal vez ya dos, que se van a quedar vacías de futuro.

Somos capaces como sociedad de señalar los errores, de darnos cuenta de nuestros fallos como sociedad. Pero no somos capaces de encontrar respuestas y soluciones. No sabemos hasta donde estamos condenados a caer, cual es el puesto lógico para una sociedad como la española en este siglo XXI. Por de pronto, deberíamos ponernos serios e incluso tristes. Por cada puesto que nosotros como sociedad perdemos, otra sociedad lo gana.

17.2.12

Más cooperativas y S.A.L. para salir de la crisis y crear empresas nuevas

Sobre un 14% de las empresas españolas que existían antes de la crisis, han desaparecido con ella en estos 4 últimos años. Pero aquí el tamaño de la empresa SÍ importa. Si analizamos el tipo de empresa que ha tenido que despedir a trabajadores en estos años; el tamaño de la empresa en relación a la media europea; la productividad de este tipo de empresas en relación al mismo baremo de media europea (un 2,35% menos productiva que una empresa grande, contra un 1,82% en Europa); nos van señalando los datos por donde debemos mejorar nuestro tejido empresarial, desde luego alejado a reformas laborales que sobre todo ni inciden en cambiar nuestro tejido empresarial, ni en dotarle de mas formación y ni en lograr una productividad y fidelidad de más calidad entre sus trabajadores. Pero sigamos con más datos.

En el grupo de empresas de entre 25 y 49 trabajadores han tenido que cerrar un 27,3%. En el grupo de las microempresas entre 3 y 5 trabajadores han cerrado un 17%. Del grupo entre 6 y 9 ha cerrado un 21,4% de empresas. Y un 25% de las empresas entre 10 y 24 trabajadores. Las empresas con más de 1000 trabajadores en su plantilla solo han cerrado en un 0,2% y las que tiene entre 500 y 999 trabajadores un 5%.

Pero no hay que olvidar que en España casi el 99% de las empresas tienen menos de 50 trabajadores. O que el 81% del número total de empresas en España tienen menos de 3 trabajadores. Y que el 94% del total tienen menos de 10 trabajadores. Somos un país con muchas empresas pero muy pequeñas.

Los despidos en estos años se han producido en un 92% por empresas PYME, empresa que en excesivo número siguen comportamientos de empresa familiar en un 83% de los casos, aunque estas supongan más de un 70% del empleo actual.

Las PYMES son muy necesarias, son la base de nuestro tejido empresarial, pero deben modificarse en gran manera, no solo a costa de más facilidad para los despidos. Deben profesionalizarse más. Hay que cambiar el concepto de herencia entre sus dirigentes o propietarios, que tanto mal hace en la economía global de España, al faltar impulso y calidad en su gestión, que muchas veces es tratada como un activo de herencia sin mayores conocimientos. No hay que olvidar que hay una selección natural en muchos casos entre los hijos del propietario, que crea desigualdades básicas en la renovación generacional.

Hay sobre todo —y debemos ampliar más este concepto con más información— la decisión del autoempleo, de la creación de Cooperativas, de Sociedades Anónimas Laborales, de empresas donde los propios trabajadores sean los gestores y dueños.

15.2.12

Ahora te despedirán el día 364 de tu contrato laboral, querido joven

Al PSOE de Rubalcaba le ha hecho la cama el PP de Rajoy con la aprobación de las reforma laboral, que es más es una vuelta a 1970 que otra cosa. Rubalcaba ha cogido aire y presto, ha acudido a La Moncloa a darle la gracias a Mariano. Nunca se hubiera imaginado que tras perder incluso el norte y la sal, la fuerza y las ganas, le iban a regalar tamaño motivo para salir como defensor de los trabajadores. 

Por cierto, incluso son muchos los trabajadores que votaron al PP y que ahora, jope, están sacando cuentas de cuanto les va a costar su voto a Mariano Rajoy si los despiden, que puede que sea que sí, pues con más de 10 millones de contratos firmados cada año, la renovación del tejido laboral en España es vergonzosamente muy alto, incluso en periodos de crisis de actividad tan brutal.

Rubalcaba saca ahora a Soraya Rodríguez como novedad dura contra el PP, para hacernos creer que ellos son guay del Paraguay y vienen de nuevos a tenerse que chupar estos desastres. Yo creo que es tan dura la reforma laboral, que debemos entre toda la izquierda que ponernos de acuerdo para no capitalizar de momento nada que no sea explicar a la sociedad lo que realmente es esta patada en los riñones, y esperar que no se abuse de ella en los próximos años, hasta que algún inteligente político sea capaz de retornar a la senda construida entre trabajadores y empresarios tras 3 décadas de peleas, con mucho sudor y bastantes huelgas.

Claro que había que reformar el mercado laboral, efectivamente lo debería haber realizado un Zapatero dormido y asustado, y así no habría que soportar estos desastres. No duda de que las actuales normas laborales, la excesiva diferencia entre trabajadores con contrato indefinido y el resto, era una vergüenza consentida que dejaba con menos derechos a los que terminaban en el desempleo y ya nunca más tenían un contrato fijo. Pero de aquellos lodos hemos llegado a estos desastrosos resultados en donde todo se ha mezclado hasta formar una masa gris y sin derechos, en donde ni los jóvenes de 2012 podrán compararse en derechos a los que tenía yo en 1970 (si, con el “Enano”) cuando empecé a trabajar. Ni entonces ni ahora podías acudir al sindicato. Entonces por que lo dirigía tu mismo jefe. Hoy por que no puede hacer nada más que mirarte con preocupación ante un contrato que tiene un año de periodo de prueba. ¿Hay algo con menos derechos laborales, que estar un año en periodo de prueba? Si, el día 364 ya estarás despedido.

14.2.12

Todo lo que consumimos es "Low Cost". También los derechos

Nos estamos acostumbrando a vivir en el “Low Cost” en el bajo coste del todo. En la deflación social, laboral, económica, de consumo, de derechos, de libertad. Todo hay que adaptarlo según nos dicen los que mandan en esa Europa que se nos escapa, hacia el consumo barato, hacia un “casi nada”, movernos entre ese “sí, pero no” que nos haga convencernos de que todo sigue igual de bien, pero siendo todo lo que nos rodea una mierdecilla sin gracia.

Compramos en los “todo a 0,60”, comemos en los buffet chinos de 10 euros, buscamos los bares de cerveza barata, los tabacos de picadura, los periódicos gratis, las músicas copiadas o los DVD de las aceras. Y nos hacemos la ilusión de que todo es como antes, pues seguimos consumiendo igual, pero mucho menos. 

Tenemos mucha menos libertad pero nos estamos acostumbrando a no utilizarla y así no se nota. Tenemos muchos menos derechos, pero miramos fijamente los Telediarios para aprender que otros tiene todavía menos que nosotros. No nos cambiamos de coche ni de pantalón, pero todavía aguanta mientras le quitamos el polvo viejo a la máquina de coser. Aprendemos a cocinar guay del Paraguay para sentirnos tan cocineros como Adrià y engañarnos por las noches. Practicamos sexo con rapidez para no enfriarnos pues no tenemos tanta calefacción o lo practicamos más lentamente pues es de las pocas cosas que todavía es gratis y no nos la han prohibido (si no somos católicos).

Y eso si, vemos mucha televisión que así nos convencemos con sonrisa medio disimulada de que en Grecia están peor, en la India mucho peor y en esos vertederos de basuras llenos de niños sin peinar, ni te cuento.

Somos felices, por que hemos querido no creernos que deberíamos estar cabreados; que los que mandan en la sociedad han tenido el detalle de inventarse el “Low Cost” para seguir disfrutando de nuestro capitalismo bonito y simpático. 

En breves meses la sanidad, la educación, la justicia, los parques y la televisión también serán “Low Cost” y las tiritas serán de papel, las recetas médicas serán de pastillitas sueltas, la educación será con lápices a los que volveremos a sacar punta hasta el culo y no tendremos que acudir a la justicia pues ya no merecerá la pena. Estoy seguro que si nos pusieran en la tele series de los años 80, partidos de fútbol ya celebrados y anuncios en banco y negro, casi lo agradeceríamos y lo que nos íbamos a ahorrar. ¿Se imaginan ver el “Un, dos tres, responda otra vez”, por las noches de los viernes y “La Clave” repetida, las noches de los sábados. Un lujo para un país de pobres, oiga.

12.2.12

La reforma laboral no resolverá el paro a corto medio plazo

Como muy bien explicaba el PP por boca de su ministro en Europa —siempre es igual entre los españoles, nos tenemos que enterar antes por lo que decimos en Europa— la reforma laboral ha sido inmensa y profunda. No tanto por lo que se ha decretado como por las consecuencias legales que traen estas reformas, que serán muy bien aprovechadas por los empresarios.

Un consejo, haceros todos y todas nuevos empresarios, pues de trabajadores lo vamos a pasar muy mal.
Se acabó el despido de 45 días pero no se cambia por el de 33 días, esto es mentira, se transforma por un despido de 20 días. Nos venden la cifra de 33 días para ir tragando poco a poco el despropósito, pero la realidad será muy otra. Cuando no un “gratis total” a costa del nuevo contrato para jóvenes hasta los 30 años, con UN AÑO de prueba. Hasta ahora el periodo de prueba era de 15 días y en ese periodo de tiempo se podía rescindir el contrato sin más derechos y por ambas partes. Ahora y con este contrato lo será hasta de UN AÑO, con lo que la trampa está lanzada al aire. Te pillarán para un trabajo y a los 11 meses y poco te despedirán sin más explicación que no has pasado el periodo de prueba. ¿Esto es despide gratuito o no?

Pero el descuelgue de convenios para poder pagar menos sueldos o para ampliar horarios o para modificar estos o para hacer cambios geográficos es otro punto en donde se han saltado el derecho laboral, suprimiendo derechos para que no nos podamos quejar de cualquier cambio en la relación laboral. ¿De qué van a trabajar y vivir ahora los abogados laboralistas, si nos van a poder pleitear y defender a los trabajadores por nada?

La gran pregunta es si estas reformas sirven para crear empleo. Todos dicen que NO, pero algunos hablan de que eran imprescindibles. Se olvidan recordar que ahora lo importante es capitalizar las empresas, totalmente endeudadas por la crisis, y que esto solo se puede hacer volviendo a la senda de los beneficios sin aumentar en gastos laborales. Es decir, esta reforma está hecha NO para crear nuevos puestos de trabajo sino para que las empresas no se mueran y para lograr que con el beneficio o plusvalía que se obtenga del trabajo mal pagado y con muchos menos derechos se logran poner a flote. ¿Y por qué no lo dicen así de sencillo?

Mover nuestro mercado laboral hacia los derechos y costes que tienen los mercados emergentes que nos quitan competencia es “casi” imposible —con el PP este “casi” nunca se sabe— pues la diferencia en todos los aspectos es tremenda. Si los empresarios quieren que nos parezcamos a los indios, chinos, pakistaníes o bielorrusos vamos por el camino aunque todavía nos quede margen, pero que no se olviden que la sociedad de estas zonas es como es y el número de empresarios y su calidad de vida es como es. Que no jueguen a querernos parecer, no vaya a ser que realmente nos parezcamos TODOS.

José Luis Soro, nuevo Presidente de CHA

José Luis Soro es el nuevo Presidente de Chunta Aragonesista con casi el 75% de los votos de Delegados en la IX Asambleya que CHA está celebrando en Zaragoza este fin de semana. Un 24,6% de los Delegados han optado por la abstención, al no poder presentar una opción alternativa que pudiera competir con José Luis Soro, nuevo Presidente de CHA y de todos sus militantes, como así ha dejado claro en su declaración de intenciones.

Un gran trabajador, muy conocedor de la realidad social de todo Aragón y de sus necesidades, político con muchos años dentro de sus experiencias políticas en Aragón, un gran dialogante y negociador.

El nuevo Presidente de CHA ha subrayado que durante este año 2012 considera que tiene por delante dos retos "uno interno y otro externo". El primero se centra en "construir más partido y extender la presencia aragonesista en todo el territorio". El segundo reto que ha señalado Soro, y que ha apuntado que "es más político", se centra en luchar contra tres crisis: la económica, la social y la autonómica. En este sentido, Soro ha matizado que, además de la crisis económica que pasa el país, hay una crisis en el modelo autonómico, que está siento "atacado" por el Gobierno de Madrid y una crisis social que está dejando fuera de la sociedad del bienestar social mínimo, a gran parte de aragoneses y aragonesas que están sufriendo el desempleo, las bajadas de pensiones o los malos servicios que ya se empiezan a ver en sanidad o educación.

Difícil reto para José Luis Soro, pues la anterior Presidenta de CHA, Nieve Ibeas le deja el listón muy alto, al trasformar Chunta Aragonesista en un gran partido mucho más cohesionado y con ganas de seguir ofreciendo soluciones a todos los problemas que tiene y por desgracia tendrá Aragón, ante unos periodos complejos y duros de nuestra historia.

9.2.12

Garzón no ha perdido. Hemos perdido nosotros

Cuando se juega con la justicia se puede ganar o perder. Hoy “las derechas” han ganado a España, incluso a la justicia por mucho que digan que la sentencia es limpia, legal, maravillosa y de colores. Solo faltaría eso, que no lo fuera siendo del Supremo.

Tengo mis dudas sobre si Garzón se ha movido en algunos momentos sobre esa compleja línea que separa la luz de la sombra. Digo “en algunos”, en un plural decidido, pues creo que los servicios de Garzón han sido de tan variado pelaje que sus pasos se han movido a veces por la osadía, algo que han sabido aprovechar con calma y muy bien, sus enemigos.

Cuando no se puede hundir a los grandes barcos con bombas enormes, un simple virus puede acabar con toda su tripulación. Contra Garzón han buscado esos listos que entienden de justicia, los resquicios con los que apalancar y hacer presión enorme con poca fuerza. No ha sido suficiente emplear mucho más armamento; bueno, encontrar a quien supiera atacar y a quien no supiera desmontar. 

Europa nos mira y se descojona, los progresistas nos asombramos y no aprendemos, las derechas saben que tienen 12 años por delante para jugar a tocar la música que diga el director de orquesta que de momento vive en Alemania. Vamos, que como dijo aquel señor enano que se llamaba Francisco, ahora vuelve a estar está todo atado y bien atado. Pero esta vez por culpa de muchos de nosotros. En breve se culpabilizará a Garzón de la Guerra Civil del 36, pero antes tendrá que pagar la indemnización a los Correa y amigos. Es normal, ellos se lo han gastado todo hoy en cava.

8.2.12

No puede resurgir el movimento del 15M. Es imposible renacer

Se habla de un resurgir en el movimiento 15M, de una vuelta a la calle, ahora que vuelven los calores primaverales. Un momento, antes de insultarme, dejarme decir dos cosas. Lo que se inició el 15M merecía más seguimiento, más respeto incluso por los que lo lograron, dando mas organización y vida a un movimiento que debería haber sido más duradero y con más peso político.

Hemos degradado tanto la palabra “político” que hasta los que quieren modificar la política, huyen de ella, sin saber que sin ella no hay nada que no sea la anti política y que esta hasta el momento siempre se ha demostrado violentamente fascista y dictatorial. Si no gestionan los políticos, siempre, siempre repito, han gestionado los militares. ¡¡Jodo!!

Así que lo siento, pero el movimiento 15M me pareció maravilloso, lo observé largamente en varios días consecutivos en Madrid —algunos en Zaragoza pero mucho menos—, en días consecutivos y en diferentes visitas; lo vi transformarse en Madrid e incluso cambiarse de lugar en busca de no sé bien qué y cambiar hacia la nada, me imaginé su final y acerté en que el camino emprendido lo habían logrado desactivar desde dentro a costa de enmarañar todo para no darle salida. Fue un gran sueño que pronto empezó a tener sombras, hasta que algunos lograron enredarlo en sí mismo.

Los más listos de los listos juegan a meter virus en los ordenadores personales de nuestros cerebros y así lograr dominar nuestros pensamientos y con ello nuestras decisiones. Que ahora vuelva el movimiento 15M no servirá para mucho, creo, pues las respuestas serán bien distintas, pero también la virginidad de su planteamiento social será otro y el momento histórico muy distinto. Las aguas de los ríos libres no pasan dos veces por el mismo sitio.

Zaragoza encaja mal en un Aragón muy diverso

Los cinco grandes partidos políticos de Aragón —PP. PSOE, CHA, IU y PAR— se comportan de muy desigual manera a la hora de valorar la importancia de Zaragoza ciudad en sus respectivos órganos de gestión política, pero en la mayoría de los casos Zaragoza esta infra representada. Curiosamente la idea que impera en Aragón es que Zaragoza se come a todo Aragón, algo que podría ser cierta en parte hace unas décadas pero que en estos momentos es realmente falso a la hora de analizar a los representantes políticos de cada formación en los órganos de gestión de sus respectivos partidos políticos. 

Cierto que los máximos cargos orgánicos suelen ser en su mayoría zaragozanos con claras excepciones, pero en el conjunto de órganos de gestión orgánica de cada partido, no están representados los zaragozanos ni mucho menos en un porcentaje ni de cerca parecido a su población o a sus militantes. Lo que empieza a crear disfunciones y quejas entre los militantes que desde Zaragoza reclaman si no una parcela de gestión y poder con arreglo a su tamaño, si una representación no tan sesgada a favor de Comarcas o territorios dispersos, que deben tener sin duda una representación mayor a su tamaño, pero muy posiblemente no la que tienen a costa de los zaragozanos que la tienen menor.

Incluso se dan casos tan curiosos y duros de aceptar por militantes políticos zaragozanos mal representados, que ante ciertos asuntos que influyen (casi) solo a Zaragoza, las personas que tiene derecho a voto son en su mayoría militantes que viven fuera de la capital. Y eso no se está dando solo en un partido, sino hasta donde yo conozco por diversos motivos, en al menos 3 de los 5 casos señalados al principio de la entrada. 

Gestionar Aragón es complejo por su propia personalidad y su extensa y muy diferente geografía social, pero lograr encajar bien Zaragoza dentro de Aragón es un reto pendiente todavía, que no se logra solo con la posibilidad de restarle representación en exceso a la capital, para que puedan estar mejor representadas las zonas aragonesas más despobladas. La sociedad no perdona que no se le planteen soluciones a SUS problemas, y sin duda son muy distintos los del Aragón según los analicemos desde una zona de su territorio o desde otra.

6.2.12

Los progresistas comunicamos muy mal

Desde la política progresista hablamos muchas veces de “comunicación” como la panacea de casi todo. Estamos convencidos de que no sabemos comunicar bien y es cierto. Pero también lo es más, que tan importante es comunicar como el valor de lo que comunicamos, la substancia que se esconde dentro de cada acto de comunicar. 

Llevamos muchos años creyendo en nuestro interior que la comunicación es manipulación, es interferir en las decisiones libres de los demás, es aplicar técnicas profesionales para insistir e incidir sobre la libre elección de otros. Y eso no es cierto, o al menos no lo es en la gran mayoría de los casos.

Sobre todo el consumidor, pero el consumidor “de todo”, no es tonto. Sabe dejarse engañar o sabe discernir entre lo que es manipulación y lo que es información o comunicación. Incuso sabe cuando la comunicación es buena o rematadamente mala. La comunicación sirve para dar a conocer o para ayudar a vender productos e ideas; gestiones o decisiones, nuevos caminos o viejas sendas que se quieren volver a poner en valor. 

Pero las palabra “vender” y “comunicar” —básicas para funcionar en estos siglos—, no son peyorativas ni negativas por obligación. Vender es convencer, pero también es dar servicios, es entregar algo interesante a cambio de algo, es conseguir que sigamos todos avanzando. No estoy hablando de mercados, pero tampoco estoy en contra de los mercados, incluso desde perspectivas socialistas. Comunicar es informar, es explicar, es decir los “por qué” y los “hacia donde”.

Lo malo de ciertas prácticas no son ellas mismas, sino el uso que de ellas se hace. Mercado, publicidad, venta, productividad; pueden ser mecanismos buenos, neutros o malos, como lo pueden ser familia, religión o policía. Pero es cierto que las connotaciones que ciertas palabras tienen sobre el pensamiento progresista afecta a no saberlas asumir y a creer que solo se utilizan para beneficio del que emplea las herramientas y para que no se nos manipule a los que las tenemos que asumir.

La comunicación no debe ser manipulación. Nunca. No debe ser sesgada. No debe ser resumida ni breve. Debe estar abierta a la retroalimentación, a la participación de quien la recibe. Debe ser lo más profesional posible para que sea efectiva y debe ser puesta en valor y respetada por todos. La comunicación desde las fuerzas políticas progresistas debe ser sincera y autocrítica, abierta y atrevida, sin entrar al debate violento y manipulador que le harán como defensa los grupos políticos que no desean una comunicación amplia y libre. 

Pero mientras los progresistas no aprendamos a valorar la comunicación como un activo que hemos perdido, en manos de unos conservadores que la saben emplear como nadie, estaremos jugando al ajedrez con normas diferentes, con piezas de menos, con un campo marcado y unas reglas que nos afectan negativamente. Los conservadores saben comunicar lo que quieren, como quieren, hacia quien quieren, enmarcando un lenguaje que nosotros hemos perdido, accediendo a toda la sociedad desde distintos ángulos, sabiendo modificar sus discursos con profesionalidad. Ellos lo hacen bien, tan bien, que casi no se nota.

5.2.12

Rubalcaba ha ganado. El PSOE ha perdido otra vez

En Sevilla con el PSOE ha sucedido lo esperado. Nada. Ni Rubalcaba ni Chacón eran socialistas de recambio, de futuro, y ha ganada “la nada”. No he visto a socialistas aragoneses nuevos, no he visto garra y empuje y sí ganas de acabar como fuera ante un Congreso flojo que les venia en muy malos momentos pues no estaban recuperados del golpe de noviembre. Lo de menos era quien ganara, lo de menos incluso es saber cómo se ha ido conformando la Ejecutiva alrededor de Rubalcaba pues nada suena a nuevo. Ahora lo importante es saber qué sucederá dentro de 4 años, cuando vuelvan a perder otras elecciones generales con un candidato que ya ha perdido por mucho.

Dentro de 8 años, cuando el PSOE volverá a tener posibilidades para demostrar de lo que es capaz, Rubalcaba tendrá 69 años. Me parecen muchos y eso que lo digo desde la madurez cercana. Queda pues la labor tremenda de edificar un nuevo PSOE si es que quieren de verdad ofrecer alternativas reales a la gestión. De momento el PP se está frotando las manos con cava, ahora que han vuelto a abrazar a los catalanes, por si acaso.

Aragón ha salido perdiendo de este Congreso del PSOE, pero no tanto por la división entre gran parte de sus delegados, como por el flojo papel que ha realizado Marcelino Iglesias. Que Aragón salga perdiendo es algo habitual, estamos acostumbrados y además demostramos tener agallas para saber aguantar las pérdidas como nadie. Pero detecto nervios y crisis, cabreos y abatimiento, desafección y apatía. Uno, aunque sea de otro partido tiene buena relación con socialistas de muchos años, y sabe notar las tensiones y las fiebres. Quedan ahora los “Congresillos”, los apaños y las trifulcas más internas, los pasillos y los desayunos a media mañana haciendo oposición dentro de su posición. Queda la salsa que dará luz o tinieblas. 

Pero mucho me temo que Rubalcaba, que sabe muy bien jugar a fontanero, sabrá controlar todo para que se quede en nada. Sí, un PSOE que nada de nada, mientras no salga definitivamente un recambio socialista de verdad, que sepa trasmitir ilusión. ¿Y el resto de las fuerzas de izquierdas, qué van a realizar para recoger lo que desilusiona el PSOE?

4.2.12

Entre Rubalcaba y Chacón, me quedo en la sala de espera

No me gusta el punto de cocción al que ha llegado el PSOE en la entrada de su Congreso de Sevilla. Esperaba un tercer candidato más ilusionante, más de futuro, más socialista y líder. Con Chacón y Rubalcaba la sensación mía para un futuro del PSOE en su travesía del desierto, es la de cuatro años perdidos en busca de otro momento más idóneo para hacer el recambio necesario.

No me entra en la cabeza que Rubalcaba pueda liderar el futuro, aun sabiendo que podría ser una buena persona. Pero para el futuro se necesitan ganadores y no perdedores. Su momento pasó y ahora debería tocar el descanso y si acaso el asesoramiento, nunca la gestión.

No me gusta Chacón pues la veo floja a nivel estatal, algo que tiene todavía un gran peso en un PSOE todavía muy "madrileño y andaluz". La veo una excelente segundona que le rompieron la ilusión y futuro hace unos meses. Joven pero no con ideas nuevas.

Pero no ha surgido el tercero en discordia tal vez por la falta de un camino despejado, tal vez por no ser diputado electo quien podría surgir, tal vez por ser mejor que ahora pasen tres años antes de dar el paso definitivo y con más garantías. 

En política no existen mirlos blancos que aparezcan raudos en cuando el aire torna cambiante.

Las damas y torres en ajedrez, atacan cuando el camino ya está abierto, para que sus movimientos sean más eficaces. Quien gobernará España en 2020 tal vez no esté ni en Sevilla haciéndose la foto. Tras Andalucía y el País Vasco, tal vez tengan que hacer más reformas los socialistas, depende del equipo que forme el ganador de Sevilla. 

Y no, no me atrevo a apostar por nadie. Los dos me parecen complejos para un futuro nuevo, pero si tuviera que elegir lo haría por Chacón pues creo que su grupo de apoyo es algo más ilusionante.

3.2.12

España necesita menos especuladores y más empresarios

Estamos apagados, pesimistas, miedosos, expectantes ante un futuro que no podemos prever. Pero el futuro llegará y lo hará mal, si no somos capaces de trabajar este presente.

Solo podemos actuar sobre el actual presente y a veces damos la sensación de que el miedo a equivocarnos nos congela las ideas y las actuaciones. Debe ser el recuerdo de los errores de estos años anteriores, que nos ha convencido que casi es mejor no hacer nada.

La situación en España es casi surrealista. No podemos mantener por más tiempo la actual situación de desempleo. No tanto por las cifras, que siendo muy altas ya las hemos padecido en otras épocas, como por la duración de la crisis y la poca perspectiva de salida que vemos.

España tiene poca capacidad de maniobra al estar pendiente de Europa, pero debemos recordar que fuera de Europa en estos momentos, la situación sería peor. Tal vez parte de la solución surja cuando en Francia y Alemania cambien de dirigentes. Pero ni es rigurosamente cierto y además colocamos gran parte de nuestra posible solución en manos de otros países, lo que nos deja en una muy mala situación como independientes.

Se dice que hay debe circular más el crédito hacia las empresas, pero a veces se nos olvida que en estos momentos el principal problema de las empresas es su endeudamiento, y que de circular crédito lo emplearán primero para pagar y respirar y no para crear empleo. 

Si lo importante es crear cotizantes, empleo y sensación de futuro, consumo y producción nueva que sea capaz de ser exportable, hay que analizar muy bien qué ayudamos, qué nos interesa como país proteger y apoyar. No puede servir un “todo para todos” pues como sucedió con otro tipo de medidas en años anteriores, globalizar las soluciones las difumina y las vuelve incapaces de servir a los objetivos de crear empleo. Tal vez sea incluso un buen momento para replantear nuestro sistema productivo, dejar caer las empresas que están llenas de defectos y procurar ayudar los nuevos proyectos, emprender un nuevo camino productivo mas profesional y productivo. Menos especuladores y más empresarios.

1.2.12

La reforma de la educación apunta bien, con matices

Se va a reforma la educación, pues lo prometió el PP en su programa y parece que esta vez sí, va a cumplir al máximo. Me importa muy poco el cambio de la asignatura de “Educación para la ciudadanía” por otra materia con nombre parecido y contenidos flojos. No van por este lugar los problemas. Hay que poner en valor las materias realmente importantes para ser alumno excelente. 

Las matemáticas, la lengua, sociales o historia deben contar con más horas importantes y totales. Algunas materias siendo importantes para el conjunto de la formación personal, no son imprescindibles cuando de lo que se trata es de preparar a buenas personas que sean capaces de defenderse bien en un mundo globalizado. No apunto a suprimir materias, sino a reordenarlas.

Pero la reforma más importante, la de suprimir un año de ESO y subir un año el Bachiller y la FP de Grado Medio, mientras que se obliga de esta manera a tener que optar por Formación Profesional o Bachiller un año antes —asegurando otra vez que se va a intentar potenciar la FP—, es un gran acierto; al menos en las declaraciones. El primer año de Bachiller o de FP Media será obligatorio para mantener la obligatoriedad hasta los 16 años, lo que dicho así de sencillo me parece una decisión algo coja, si no contempla soluciones para los alumnos totalmente incapaces de seguir el sistema escolar y que si no se buscan alternativas, simplemente servirá para “estropear” el primer año de la FP Media. Se deberían potenciar también Ciclos Formativos de Integración Laboral y Social.

Es cierto que la figura del profesor ha perdido peso e importancia y que hay que ponerla otra vez en valor y respeto. Pero también la del director sobre el resto de profesores y la de la representación social y de padres sobre el Consejo Escolar. Es decir, hay que volver a potenciar como hace muchas décadas ya, los sistemas de respeto entre las partes y los de colaboración buscando la mejora de la educación. Los alumnos son la parte débil pues incluso son atacados por otros alumnos, y esta parte débil hay que cuidarla para que sea efectiva la educación.

Es incomprensible que los alumnos (como mayoría) salgan del sistema escolar sin saber expresarse bien en un segundo idioma, excepto los que han recurrido a sistemas privados de formación añadida. Hay que insistir en la importancia del inglés, nos guste o no nos guste esta decisión. Pero hoy es imprescindible como lo es la informática como usuario. Tal vez sea necesario replantear las actividades extraescolares dentro de los colegios obligatorios, para engranarlos mejor con el conjunto de formación de cada centro, con ayuda de las AMPAS, del Consejo Escolar y del Colegio. Habría que potenciar actividades formativas complementarias y más lúdicas pero dentro del sistema escolar o al menos del edificio escolar, que perfeccionen y concluyan la formación integral del alumno.

La Universidad ni se está poniendo (casi) sobre la mesa de la “calidad” sabiendo que nuestras Universidades no gozan de un reconocimiento alto. Son el contenedor de las mejores personas de nuestra sociedad. O lo debería ser. Y los recortes son tan altos, la participación de la empresa tan escasa, incluso apoyando a becarios con las carreras terminadas que sin salir del sistema educativo fueran ayudados a realizar experiencias investigadoras, que lo que hay que hacer es mucho y pocas las ideas. No hay derecho social a que sean tan brutales el número de alumnos que comienzan una carrera y el número que la termina como no lo es los años de media que emplean muchos de ellos en terminarla y el coste que entre todos pagamos por esta disfunción. A la Universidad todos los alumnos deben ir a trabajar desde el primer día, como muchos, pero no como la mayoría. Y cambiar el sistema de entrada en carreras “marías” que soportan a alumnos que simplemente no quieren realizar esas profesiones, pero quieren estar dentro de la Universidad.

Sobre la mejora de la Formación Profesional, son tantas las veces que he escuchado estos deseos y tan pocas la que se han tomado en serio modificar hábitos complejos de renovar, que no sé si lograrán hacer algo serio. Hay que cambiar el concepto del profesorado de la FP, sobre todo en la F. P. Media, buscando más profesores técnicos laborales, excelentes en sus profesiones y que en muchos casos y tal vez por edad ahora están en el desempleo. Hay que motivar a los alumnos y la integración entre estos, sus profesores y la importancia de la formación que se recibe es fundamental. Complejo de lograr si los profesores NUNCA han trabajado en talleres. Hay que cambiar la idea de “colegio” para acercarla más a la de “taller”. Y hay que aumentar las horas prácticas del total de los 3 años de formación, teniendo la opción de estar en al menos dos empresas distintas en este periodo para que conozcan diversas maneras de funcionar de diferentes empresas. Para ello hay que integrarse más con las empresas que colaboran, dando a cambio alguna ayuda como formación para el resto de trabajadores o ayudas para bibliotecas técnicas, por apuntar dos posibilidades posibles.

¿Qué es ser politico ahora?

Creo que los políticos nos deberíamos empezar a preguntar qué debemos cambiar en nuestra manera de gestionar la política, para hacerla visible, limpia, necesaria, utilizable, casi querida.

No exijo respuestas, eso sería ya la panacea del problema, me conformo con ponernos en cuestión el sentido de la política, que ya muchos técnicos y casi todos los demás políticos, saben saltearse para jugar a no dejarse influir. Excesivos servidores públicos por no decir todos, hemos aprendido a no escuchar, más todavía a no tener en consideración el trabajo de otros, a respetar la participación ciudadana o de colegas de gestión, como algo imprescindible para funcionar bien. ¿Y para eso estamos en política?, me pregunto. ¿Qué sentido tiene seguir si no somos capaces de gestionar lo que se nos participa, tanto para decir que si como para decir que no?

Un político es sobre todo un servidor, una persona que ha decidido libremente intentar servir a los demás, gestionando. Nadie obliga a una persona a ser político. No es un oficio real, no debería ser ni una vocación de niños sino una gestión bien pensada y tomada desde la madurez mental de quien quiere entregar a los demás algo. Por eso, jugar a jugar es malo. Por eso medrar y zancadillear es malo. Por eso no pensar en los demás para trabajar por los demás es lo peor.

Y recordemos todos, casi a coro, que gestionar es decir que si o decir que no. Pero con explicación clara y sincera, con valentía y sinceridad sabiendo que el error propio nos acecha siempre.

No es obligatorio ser político. Incluso es bueno dejar de ser político cuando cansa la disciplina y se agota el pensamiento y las ganas de trabajar por los demás. Dimitir es algo positivo cuando falta lo principal, cuando fallan las ganas de ayudar, cuando ya no están cubiertas las necesidades primarias de ayudar a otros. Quien entre en política para satisfacerse moralmente, que siga, es el precio de dedicarse a la política, egoístamente admitido. Pero quien entre para satisfacciones de otro tipo, que abandone, nunca es suficiente el pago, el sueldo, para los tramposos de oficio. Nada vale más que la satisfacción personal.
Si en política hay que discutir para tener razón, tal vez lo mejor es abandonar, pues la razón no se discute, se tiene o no se tiene. Pero no hay que rendirse ante la defensa de los que te apoyan, de los que creen que tu labor es importante para conseguir metas, para evitar abusos. Un político representa un espacio de razón, de ayuda, de gestión. Si se pierde la limpieza, se hunde en el fango. No hay término medio.