23.6.11

Explicación sencilla sobre donde está el ahorro que nosotros debemos

"Porque en los últimos 25 años los países centrales (EEUU, Europa occidental y Japón) se han gastado lo que van a tener que pagar en los próximos 25 años. Y los países emergentes, y los productores de materias primas, sobre todo petrolera, han ahorrado aquello que les debemos desde los países centrales"

Esta frase de Felipe González refleja claramente cual es la actual situación. El dinero mundial ahora lo disponen países que no son los que están acostumbrado a gastárselo en sus sociedades. Países sin grandes gastos internos, sin grandes demandas en gastos sociales, en calidad de vida. Y con esos ahorros dominan los mercados, compran a otros países, adquieren empresas o producciones, compran voluntades si hace falta, hacen caer o levantar a países que ellos piensan son piezas pequeñas en el juego mundial.
El ahorro que tienen en sus manos es de tal magnitud, que en realidad no saben
hacer otra cosas que no sea jugar a comprar y vender. A dominar. Y siguen acumulando dinero pues cada inversión les otorga más beneficios, y siguen sin aumentar el gasto público.
Tenemos ejemplos sencillos de entender cerca de nuestras propias calles, de este proceso de trabajo sin horario, gastos mínimos, ahorro alto, nulos derechos laborales. Muestras de lo que hacen algunas sociedades que como es lógico nosotros no admitimos ni deseamos (nunca) como ejemplos para nosotros. Pero ellos lo ven lo más normal.
Que nos quede claro a todos, que si los trabajadores tienen menos derechos y menos dinero, los empresarios tendrán menos derechos y menos dinero. Algunos pocos no, claro, estos pocos tendrán más. Pero la mayoría de empresario y medio ricos, si están en una sociedad "mierda" serán parte de esta basura; que las clases medias, sean altas o bajas, son las que primero pierden en el juego de la vida.
Hemos gastado lo que no teníamos, a nivel público y a nivel privado, convencidos de que era lo lógico. Nos hemos endeudado entre nosotros y nosotros con “ellos”. Por cada producto que compramos y no es fabricada en España o en la UE, la deuda es bien distinta a si lo que compramos y debemos es un producto hacho aquí. En contabilidad nacional se posicionan los números en diferentes apartados. Lo que es “nuestro” es (casi) un intercambio de dinero. Lo que compramos “fuera” es un gasto que hay que restar de nuestros ingresos como sociedad. Y hemos gastado mucho en productos exteriores. Incluso el más elemental, el dinero. Hemos tenido que (tenemos que) comprar dinero para poder pagar lo que nos debemos entre nosotros y lo que debemos a los demás.
¿Cuánto deben de verdad los bancos?, parece una tontería, ¿los bancos?, ¿pero no tienen tantos beneficios? ¿a quien deben los bancos? Los bancos deben a quien le han comprado “cosas de extraño nombre” y que luego las han vendido en un juego de inversión complicado, a menor precio del que las compraron. Por ejemplo acciones, por ejemplo paquetes de hipotecas subprime, por ejemplo préstamos a empresas que ya no existen.
Mientras algo que tenemos en propiedad no lo vendemos, podemos seguir pensando que vale X. Hemos comprado una vivienda en la playa o un paquete de hipotecas subprime por 1000 (que sería el mismo ejercicio, para simplificar) y mientras no las vayamos a vender no es obligatorio declarar las pérdidas que se intuyen. Nos imaginamos que el apartamento es de complicada venta, pero no sabemos en realidad si hemos perdido dinero ni cuanto. Pero si lo hemos comprado con una hipoteca y no tenemos liquidez, necesitamos venderlo. Y es entonces cuando nos damos cuenta de la pérdida. Ya se la podemos decir a los amigos (nunca lo hacemos), ya la podemos contabilizar. Hasta ese momento nos podemos quedar convencidos de que tenemos beneficios, de que podemos seguir viviendo como ricos pues tenemos segunda vivienda. Al venderla vemos que debemos más de lo que tenemos.
Mientras no vendemos es imposible saber la pérdida. Pero lo curioso es que hoy es imposible saber a cuanto podemos vender lo que tenemos. Por que no hay compradores potenciales. Por que no hay donde comparar. Nadie quiere nuestro paquete de deudas y eso es lo que le sucede a Grecia, por poner un ejemplo. Todos queremos comprar deudas que avale Alemania, nadie quiere comprarlas si son de Grecia y hay dudas para comprar las de España. Por eso quien compra, quien conserva los ahorros, exige cobrar unos intereses tan altos para comprar deuda de los países con más problemas. Intereses que luego son imposibles de pagar por los países que ya tienen problemas. Y si hay dudas de lo que sucede con intereses imposibles que se lo pregunten a muchos países iberoamericanos de los años 70/90.
¿Pero no nos decimos llamar Unión Europea?, ¿para qué sirve una Unión Europea si entre nosotros no nos unimos para hacer paquetes globales de deuda?. Pues sencillamente porque Europa pinta menos que Pichorras en Pastriz y no tiene líderes globales sino políticos alemanes, o franceses o belgas. En vez de pensar en Europa, pensamos en nuestro barrio, en nuestra zona de influencia.
Los EEUU no. También son unos Estados Unidos. Pero nadie osaría dividirlos para facilitar a sus enemigos la compra de los trozos. En Europa si. Para Europa, Grecia o España es un problema en vez de ser una parte. No se dan cuenta de que España o Italia o Grecia o Portugal o Irlanda, fuera de Europa destruirían la poca existencia que queda de esa idea del siglo pasado.
Si España saliera de la UE o del Euro, todo se iría al traste. Para todos. Sobre todo si quien se saliera lograra sacar la cabeza del agua un poquito. Europa no se da cuenta de que su troceamiento es lo que desean algunos otros países. Un Euro fuerte impide que surja otra moneda de cambio que compita contra el Dólar e impide a este que juegue a su libre albedrío. Pero un Euro roto es un espacio a cubrir por otra moneda, y hay candidatas.
Debemos más de lo que somos. Muchos más de lo que tenemos. Más de lo que cualquier estudio serio hubiera aconsejado. Y lo que es más curioso, los que nos ayudaron a endeudarnos actúan como los bancos de barrio. Son muy amigos y te invitan a copa y puro cuando acudes a firmar los avales, pero te llaman sus subalternos de malos modos en cuanto dejas una cuota sin pagar en el día señalado. Y los que gobiernan no tienen poderes (de los que se tienen por dentro de las tripas) para diseñar un cambio de sistema que corrija los abusos. No se trata de diseñar un sistema para no pagar, no; se trata de crear un sistema que prohiba jugar con los números para joder a los más débiles. Sean personas o sean países.

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