29.3.11

A favor del copago en sanidad y educación. A favor de la sanidad y educación pública de calidad

Vuelve a estar sobre la mesa el copago en sanidad y educación en España y otra vez a la izquierda la estamos pillando con el silencio mientras el PP se esconde tras un discurso del NO aunque sepan que será que SI.
El copago es inevitable (de hecho ya existe hoy, con odontología fuera del sistema sanitario, por ejemplo), nos guste o no nos guste y la izquierda debería haber articulado el copago (controlado según renta) como algo bueno para la redistribución social y alternativa a la pérdida de servicios, si se sigue insistiendo en no querer subir impuestos.

No es lógico que mientras no se puede soportar los costes de la actual sanidad y educación y se estén bajando calidades de servicio o no se aumentan inversiones en educación que son tan necesarias, no se quiere hablar de este asunto por miedo social, cuando en realidad es por no saber articular las medidas.
Un hijo de un desempleado paga lo mismo en una Universidad que el hijo de un gran empresario sin tener en cuanta el esfuerzo del alumno ni los ingresos. Y no me sirve hablar de Becas pues son una herramienta nada útil para el aumento de ingresos y un gasto que no se puede aumentar.
La gratuidad de los libros de texto ya fue un error que mantenemos. No es el camino. Mientras no somos capaces de aumentar la calidad en la escuela pública tampoco lo somos para dotarla de más recursos.
Se podría implantar una cuota anual de matriculación con arreglo a unos varemos (baremos, lo siento) que se indicarían en la declaración de IRPF de la suma del hogar familiar. Se puede dividir a la sociedad en seis u ocho bloques y calificarlos con una letra y con arreglo a ella pagar esa especie de impuesto por matriculación. Cero impuesto de matriculación por cada curso para las divisiones A y B, muy bajo para la C, bajo para la D y normal y alto para la E y F.
Pero este sistema no es bueno ni defendible —y menos desde la izquierda—, si antes no somos capaces de asumir que hay que defender el sistema y calidad de vida que nos hemos dado, y sobre todo que hay que seguir avanzando en calidad para los servicios públicos, simplemente por que si perdemos calidad, las clases económicas altas tienen alternativas privadas —que por cierto emplean muy bien mezcladas con las públicas para al final elegir ellos pues si que peude elegir, otros no—. O logramos mantener el sistema de la educación y la sanidad pública con calidad, o cada día más, se convertirá en un sistema NO universal porque parte de la sociedad se irá escapando, dejando de realizar ingresos y a su vez hablando mal de algo que ya no emplea. Y los que saldremos perdiendo seremos las clases sociales que no podemos elegir un sistema privado de sanidad y educación o no creemos en sus bondades.

Hay otra solución posible y tal vez mejor y más sencilla. Subir los impuestos, algo que la izquierda en este país parece no saber transmitir a la sociedad, a su sociedad. Hay que hacer más pedagogía sobre el valor de los impuestos como unificador de posibilidades sociales.
Los impuestos bien gestionados deben servir para mantener el sistema de calidad social y universal. Pero bien gestionados y sobre todo respetados por todos.

Cuando hay poco para cubrir gastos, o ingresamos más o gastamos menos. No se ha inventado nada diferente para cuadrar las contabilidades. Ojo, cuando se habla de "gastar mejor" cada uno interpreta ese "mejor" como le gustaría a él; es un auténtico cajón de sastre, sobre todo ideológico.

2 comentarios:

  1. Anónimo11:48 a. m.

    Hombre por favor, como puedes realizar un comentario de este tipo, cuando escribes la palabra baremo con v. Evidentemente a tí no te llegaron las becas ni aprovechaste el tiempo para estudiar.

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  2. Efectivamente, me has pilado, NUNCA recibí becas, tuve que ponerme a trabajar a los 14 años y tras 41 ininterrumpidos, y he tenido que aprender por mí mismo. Ereeees lisssttoooooo. :-)

    Ahora en serio, y sin uves o bes.
    Mira, el copago lo vemos todos como una barbaridad. La izquierda mucho más.
    Pero alguna vez hay que romper moldes y modificar los marcos sobre los que nos movemos todos a la hora de valorar qué es lo lógico y qué es lo que hay que modificar.

    Si la sanidad pública pierde servicios y calidad, los que más perdemos somos los que no tenemos recursos suficientes para completar el servicio con uno privado-
    Luego o somos los que menos tenemos, los primeros que debemos cuidar la calidad de los servicios, o vamos jodiendo (con perdón por meter el sexo en estos temas) nuestras posibilidades de tener igual calidad de servicios, por no ser capaces de dotar de normas y marcos mentales nuevos, cada modificación social que se nos produce.
    Y gracias por leerme.

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