6.11.10

El Papa Benedicto XVI viene a España a tirarnos de las orejas

Benedicto XVI ha llegado a España diciendo que estamos tan mal como en los años 30 pues no creemos en Dios y menos todavía en la religión católica. Bueno, es lógico que él se queje de estas cosas ¿no?, pero no lo es tanto que alguien le haya enseñado la historia reciente con ganas de meter el dedo en la llaga. Mal ejemplo el de provocar con las semejanzas, pues si todos tenemos ganas de jorobar, la batalle está servida. De malos asesores nos libre Dios.
Creo que España ya no es el bastión de occidente de los católicos por varias causas, entre ellas sin duda, la nula labor para mejorar, de los dirigentes recientes de la iglesia católica. La iglesia de la España de los años 70/80 dista mucho de la actual, los sacerdotes han cambiado mucho en su forma de pensar, en su integración con los más desfavorecidos y ya no quedan ni rescoldos de aquella iglesia que se preocupaba por los más necesitados, por la falta de libertades, por los abusos de autoridad. Se me hablará de Cáritas, y es cierto que están haciendo una gran labor, pero no hay que confundir limosnas con justicia social, aunque los voluntarios están haciendo en Cáritas una labor encomiable. Pero la jerarquía es otra cosa.
Que Zapatero se haya ido a Afganistán tiene bemoles incluso lógicos si sabía con anterioridad que iba a venir Benedicto XVI a España con ganas de guerra. Pero es que los respetos deben ser compartidos y debemos reconocer que al menso inteligencia social se ve poca en la iglesia española. Están atados a los beneficios de la historia y de la ley, sobre todo la educativa, y a partir de aquí no quieren cambios ni trabajos importantes con la sociedad. Efectivamente hay un grupo de sacerdotes que si creen en la gente, pero ya son minoría que confirma la regla general y eso es malo. Si Cristo volviera, daría un buen capón en el cuello a los que mandan desde el despotismo aunque sea ilustrado.

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