2.4.10

Estamos bailando en política, para salir sin rumbo del despite general.

El Gobierno sigue escondido entre sus limitaciones mentales y sus nulas soluciones a nuestros problemas. La sociedad va cambiando y ha elegido el camino del despiste, de la abstención general, del abandono. Los políticos, y cuando digo los políticos nombro a todos, desde los más grandes a los más pequeños, desde él a mi, estamos fuera de juego, sin capacidad de reacción, con la responsabilidad escondida, con las orejas gachas esperando que salga el sol de casualidad.
Cuando se siembra, nunca se puede imaginar nadie que no sepa, cual será el fruto que se recogerá. Pero los agricultores de la plantación si que tiene la obligación de intuir qué será el fruto, cuando la recolección, cuales sus ventajas y sus incómodos usos.
Parecemos gamos despistados esperando que nunca venga el león a devorarnos, soñando con tiempos mejores y perdidos, sin ser capaces de recordar que todos los pasos adelante tiene el peligro de la vuelta atrás si no se dan convencidos y con fuerza. Los pasos de baile nos llevan a ir rodeando toda la pista y a no tener nunca claro ni el frente, ni la derecha, ni la izquierda.
Ahora en política, estamos bailando y además no sabemos ni a qué.
El político que no sepa donde está la puerta de salida, que pregunte por los baños y que se quede vomitando el resto de legislatura y un par de ellas enteras más.

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