31.3.10

Invito a los inmigrantes a volver al desierto a hablar con los camellos o a la selva con los monos

La frase del título de la entrada fue dicha hace unos años durante un mitin por Roberto Calderoli, vicepresidente del Senado italiano y secretario nacional de la Liga Norte, la gran triunfadora de las elecciones regionales italianas.
Son así de ¿cojonudos? y no tiene miedo a expresar sus ideas. y con ellas han conseguido más de un 14% de los votos en toda Italia pero en algunas zonas más de un 25% de los votos.
¿Qué estamos haciendo mal el resto de políticos?
¿Cuando nos preguntaremos y responderemos todos, que o cambiamos nuestra forma de trabajar por la sociedad o será ese el mensaje que tendremos que soportar como el de los que mandan en la sociedad?

La vamos a repetir para que nos de más asco.

Invito a los inmigrantes a volver al desierto a hablar con los camellos o a la selva con los monos. ¿Y nosotros queremos que decidan nuestro futuro, el del país y el de nuestros hijos, personas que estaban en la selva hablando con Chita y Tarzán hace cinco años?

4 comentarios:

  1. Da mucho asco. Y también miedo. Esta gente usa un argumento emocional que busca explotar lo peor de las personas, el egoismo, el miedo, la crueldad...

    Las izquierdas, los socializadores de rentas y riquezas, los buscadores de la justicia y equidad económica... deberían intentar explotar, bien con argumentos emocionales bien con argumentos racionales, justo lo contrario: las ganas, la ilusión de hacer cosas juntas las personas. Buscar sacar lo mejor de cada uno.

    En U.S.A., el Pte. B. H. Obama ha sabido vender esa imagen con su mercadotécnico "Yes, we can!" Esperemos que sepa mantenerla con hechos.

    Aquí en Europa no sé bien quién está sabiendo proponer algo serio y presentarlo de esta manera ilusionante.

    Le enlazo algo que escribí hace poco en la página del Sr. J. Caso sobre los extremistas populistas.

    Fijémonos en la falacia que se esconde tras las palabras del impresentable del desierto, el camello y los monos. Cuando dice "inmigrantes" no se está refiriendo a los alemanes, ni a los estadounidenses, ni a los canadienses, ni a los japoneses... Se está refiriendo a los inmigrantes con poco dinero y de Oriente Medio. Cuando "inmigrante" es todo el que ha llegado a un sitio habiendo emigrado de otro. Sea ateo, blanco, republicano o farmacéutico; no sólo musulman y de Oriente Medio.

    Un saludo cordial,

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  2. Pero en el fondo de lo que yo publico, anida un detalle de dolor.
    Todos tenemos responsabilidad en este tipo de expresiones. Existen porque la sociedad les vota y les da voz. ¿Por qué la sociedad opta por estas opciones en vez de por otras?
    ¿Qué estamos haciendo mal los demócratas para que este tipo de política ascienda?

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  3. Puede ser que la sociedad se deje seducir por los fascistoides porque les venden la idea de que:
    a) la culpa de todos los males es de otros, no nuestra porque las cosas vayan mal
    b) ellos conocen y se atreven a aplicar una solución enérgica y poderosa contra todos los problemas

    Ambas cosas son falsas, por supuesto. Creerlas sería una huida hacia delante cómoda emocionalmente a la par que irresponsable.

    La sociedad tiene gran parte de responsabilidad que no ha querido o no está queriendo asumir. Generalización: siempre votan al mismo aunque lo haga mal o se abstienen. Es un resumen bárbaro pero que podría explicar el 65-75% del voto.

    Quizá todavía conciban al político como un jefe que te tiene que mandar a ti, que te tiene que dar las soluciones por su bondad y sapiencia
    más que como un empleado público al que, siendo el jefe el ciudadano, hay que supervisar para que cumpla con su obligación de manera diligente y por la cuenta que nos trae a todos.

    Creo que los demócratas hemos cometido o estamos cometiendo principalmente dos errores.

    Uno. No saber contagiar con ilusión la idea de que libertad y responsabilidad van juntas y que, si falta una, la otra se esfuma. Las personas que no son libres, p.ej. los esclavos, rara vez son responsables en general. Y las personas que, teniendo libertades no trabajan por mantenerlas, cuidarlas y ejercerlas, pronto las pierden.

    Dos. Permitir que aniden con comodidad en las instituciones tipos que, viéndose libres de toda supervisión y presión ciudadana (punto anterior), se han dedicado a actuar en contra de los intereses ciudadanos y a favor de los intereses de las élites económicas; se supone que a cambio de algo. Basta con observar cuál es el destino de algunos de estos politicastros cuando se retiran: consejos de administración de multinacionales donde cobran sumas exageradas por hacer poquito.

    Ambas cosas están relacionadas y la gente, en lugar de reaccionar y defender y fortalecer el sistema democrático dañado, a veces piensa que el problema es el propio sistema. El caldo de cultivo para los fascistoides estaría preparado.

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  4. Muy buen comentario.
    Muchas gracias

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