16.2.09

La procesión del sábado en Zaragoza o cómo utilizamos la historia para jugar

El sábado se juntaron militares de cartón con disfraces de antiguo, cofrades repeinados con buenas gentes engañadas, militares de trompeta y tambor más guardias de caballo, políticos y militares, la iglesia y el ¿órden?, la fé y la fuerza, la historia y la historieta.
No se puede mezclar la historia de una ciudad, la sangre de todo un pueblo, con las sotanas de rojo y negro y los soldados venidos de fuera para dar color.
Cuando una ciudad saca a la calle a los militares en el siglo XXI y los junto con la fé y la iglesia, y además creemos que así estamos recordando la historia, demostramos no tener norte ni sur.
En esta ciudad hemos retrocedido un par de siglos por obra de algunos mandamases que se ufanan en demostrar a todos que son ellos los que mandan porque así se lo creen.
Mecahis la mar salada, qué colmo de uso le estamos dando a esta democracia municipal con una ciudad que aspiraba a triunfar en el mundo, y está demostrando que está fracasando en los barrios.
Mal vamos.

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