12.11.08

Roldán o Muñoz en la televisión

Resulta bastardo el uso que alguna televisión está haciendo de la libertad de expresión, de la información manipulada no tanto a la hora de cocinar las respuestas como en la de hacer las preguntas o en la de elegir los personajillos según el momento.
Efectivamente a todos nos interesaría saber la verdad auténtica del "Caso Roldán" pero deseamos saber la verdad, no "su" verdad, la de un trilero que escapó por la puerta falsa.
Todos deseamos saber donde están los dineros de un chorizo y de otro mangante, sean estos quienes sean los que resulten condenados, pero deseamos saber la verdad no las mentiras manipuladas por sus propias lenguas.
Conseguir por dinero que un preso diga barbaridades es bastardo, va en contra de la libertad de expresión pública, en contra de la información.
¿Qué se espera que diga alguien a quien se detuvo empleando para ello a la policía de medio mundo y que fue engañado por los servicios secretos?
¿Qué verdad puede decir alguien, que hizo de la mentira un negocio?
Lo duro será ver las audiencias al día siguiente y saber que han sido muy altas.

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