16.11.08

Cumbre de Washington. Conclusiones.

Finalizada la Cumbre de Washington, viene el tiempo de analizar sus conclusiones y para ello algunos medios de comunicación nos han dejado el documento aprobado a nuestra disposición pública.
Sin duda es una Cumbre que abre un nuevo periodo de reuniones tendentes a modificar el sistema financiero macroeconómico, pero sin resultar revolucionario en ningún aspecto.
Más control, basándose en muchos aspectos en medidas que ya han tomado países europeos y España a la cabeza, regulando los experimentos y los paraisos fiscales y dotando al mercado de la libertad suficiente para que sea él mismo quien regule la medicina que (dicen) salvará al mundo de la actual crisis.
Mercado, mercado, mercado.
El propio mercado como salvaguarda de los excesos del mercado.
Liberalismo puro.
No estoy nada seguro de que con estas indicaciones se salga de una crisis que más parece de sistema que de controles. Ninguna medida es mala, pero posiblemente sea insuficiente o se olvidan en el camino otras mejores o al menos más osadas.
Para una crisis incipiente estas medidas son correctas, para un problema mundial de tamaño incalificable todavía, estas medidas pueden ser pomada suave.
Se solicita reactivar la economía, y aquí cada país y dentro de sus posibilidades y su filosofía tendrá que tomar medidas particulares, para reactivar "artificialmente" su economía. Se habla de bajar los impuestos, posiblemente de subir la inversión pública, pero también de no controlar con mano de hierro los mercados, de que estos permanezcan totalmente abiertos.
Tal vez la medida de reconocimiento hacia los países emergentes sea lo más históricamente importante de esta Cumbre. Y que en abril se volverán a reunir para ver cómo nos ha ido.

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