17.12.14

Cuba y EEUU hacen las paces diplomáticas tras 55 años

La noticia del día sin duda es el intento muy serio de normalizar las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU, empleando algunos conceptos que se han unido en el tiempo para propiciar lo que parecía más que lógico tras tantas décadas de absurdo bloqueo que no conducía a ningún lugar.

Ha tenido que ver en este paso firme el Papa Francisco como gran conocedor del continente americano; sin duda que gobiernen en EEUU los demócratas en su último periodo de cuatro años; que Rusia esté en horas bajas o que Cuba vaya dando tímidos pasos hacia una normalización económica.

Cuba debe lograr para sus ciudadanos una sociedad más democrática, un sistema más abierto que permita una calidad de vida mayor, conservar su particular manera de entender los servicios sociales algunos de ellos de gran calidad incluso con sus grandes penurias económicas como han sido la sanidad y la educación, abrirse a los cubanos que están fuera de la isla con el cuidado e inteligencia preceptivos para que no sean absorbidos, poner en valor el respeto de un país que está en un excelente punto geográfico y cuidar sus posibilidades económicas que debe y sabe ampliar.

España tiene —desde el respeto y la diplomacia— que estar atenta a las necesidades de Cuba, tanto por historia como por lazos empresariales como afectivos. Lo fácil será equivocarse en algún paso de elefante, pero en estos procesos se requieren pasos de cisne y abrazos de amistad social. Lo importante serán los cubanos y los que deben liderar sus propios cambios.

Hay diferentes varas de medir si los muertos son de Australia o de Pakistán?

Ayer asesinaron a 150 personas en Pakistán en un ataque terrorista sin parangón. Asesinaros a unos 130 niños simplemente por estar en la escuela, de un tiro en la cabeza. Pero hoy los medios digitales de comunicación españoles sacan la noticia en una segunda pantalla, bajando hasta buscarla. En cambio el ataque terrorista de anteayer contra un bar en Sídney ocupó a todas las columnas los mismos medios digitales.

¿Diferentes varas de medir si los muertos son de Australia o de Pakistán?

El asco que produce que en nombre de una religión, de un Dios, se asesine a 130 niños por que dicen, cantaban mal el Corán, es de un inentendible dolor, o por producir terror en una sociedad para que ataque a su gobierno, es imposible de entender por ninguna mente humana. Quedan las mentes salvajes.

¿Va el mundo occidental a quejarse con dolor de estas sangrías, por métodos que no sean los bombardeos, el crecimiento de las guerras indiscriminadas, el atrincherarse entre cámaras de seguridad?

Fotografía Majeeda Majeed

16.12.14

El poder de la gente es el futuro de las sociedades

El poder de la gente es un lema ampliamente utilizado para campañas de diverso tipo, el último uso que yo conozco fue en las elecciones europeas de 2014 por parte de IU.

En verdad es una frase muy redonda. El poder de la gente pues además de ser verdad, hace un llamamiento a la responsabilidad, a la participación, a poner en valor lo que realmente importa en las sociedades modernas: las personas.

No han cambiado nuestros sentimiento primarios y secundarios desde que hay historia. Los griegos o los romanos, de los que ya tenemos constancia escrita de sus planteamientos filosóficos o sociales, pensaban en lo importante igual a nosotros. Hoy vuelve a estar de moda —nunca dejó de estarlo— leer a Platón, Aristóteles, Baltasar Gracián, San Juan de la Cruz o Balmes por poner algunos ejemplos. Pasan los siglos para no parecemos avanzar o cambiar en nuestras formas de pensar. Avanza la tecnología y nuestras posibilidades, pero no nuestros interiores, lo que nos indica que están bien asentados los fondos filosóficos de vida.

Pero si es cierto que ha cambiado el concepto de El poder de la gente, es decir, se ha ampliado mucho el grupo al que podemos hoy considerar gente.  Todos somos hoy gente como somos todos personas con los mismos derechos, al menos en el mundo occidental. Nos queda ampliar estos derechos a todo el mundo.

El poder de esta gente, de toda la sociedad, sigue siendo desigual entre personas con los mismos derechos, por eso quien ofrece igualar el poder de las personas, tiene medio camino ganado. Digo medio pues hay personas que no creen esto mismo, y piensan que no se debe dar el mismo poder a todos por igual. Lo cierto es que sus acepciones se convierten en realidad ellas solas, pues no todos los ciudadanos aunque tengan el derecho a tener el mismo poder que todos, quieren ejercerlo.

Pero de todas las maneras, ofrecerse para ampliar El poder de la gente es un buen camino, pues todo el futuro debe girar sobre las personas y no sobre las economías, las estructuras o las instituciones. Sin olvidarse nunca de estas, deben ser las personas las que realmente tengan el poder de modularlas.

15.12.14

La triste imagen del día; el acuerdo por el empleo

Pocas imágenes muestran en estas semanas la delicada situación de España, que esta mesa revuelta con los líderes sindicales de España junto al Presidente de los empresarios, la Ministra de Trabajo y el Presidente del Gobierno.

Cada uno puede poner los adjetivos que crea conveniente, los dolores que le salgan del estómago, puede incluso sacar las tripas más interiores y ponerlas también sobre esa mesa. Pero la realidad es la que vemos en la imagen. Sindicatos, empresarios y Gobierno firmando un pobrísimo acuerdo para los más desfavorecidos. ¿Esto es lo mejor que pueden hacer los sindicatos por recuperar su credibilidad tan herida?

Es una firma que garantiza seis meses más de ayuda a los parados de larga duración y con carga familiares, de 426 euros al mes. Desempleados que ya no estén cobrando ningún tipo de ayuda social. ¿Usted puede vivir con esa cantidad, si tiene cargas familiares y nadie en su familia tiene ingresos?

La Ministra sonríe, todos parecen contentos, también los sindicatos. No es algo nuevo, es el alargamiento en el tiempo de algo que ya existía. Pero los sindicatos se han conformado con 426 euros al mes para las familias sin ingresos, dando su apoyo. ¿En serio es esto lo único que puede hacer España por sus familias con menos recursos?

Si tenemos en cuanta que esta medida contra el desempleo costará unos 800 millones de euros y que lo que ya no se paga en desempleo en relación con años anteriores por acabarse las prestaciones con una crisis larguísima es sobre unos 5.000 millones año, vemos que esto es menos de una sexta parte de lo que se ahorra el Estado. No entiendo bien donde están las alegrías como para poner sonrientes.

14.12.14

El futuro son las PYMES y no las multinacionales

Todos los países industrialmente pobres, como España, hemos pensado durante décadas que el futuro industrial pasaba por la instalación de multinacionales en suelo patrio. Parecía la solución a nuestra baja capacidad de crear empresas, de crear producción para vender fuera.

Un claro error que en algunos países ha costado la dependencia total de las corporaciones y lobbies que afectan a los gobiernos, a las sociedades, controlando todo movimiento independiente en sus economías. El ejemplo de México o de otros países de la zona es claro, con respecto a las grandes empresas de EEUU. Incluso estos grupos de presión juegan con la creación o disminución del desempleo como herramienta económica que genera beneficios en sus empresas, o con el cambio de gobiernos.

La instalación de grandes empresas multinacionales producen el efecto de control total del sector sobre el que trabajan. Control que afecta a otras empresas de la competencia, a proveedores, al sistema de trabajo, derechos, sueldos, etc. En la misma medida en que crecen las grandes empresas ajenas al país crece el peligro de deslocalización, pero sobre todo decrecen las empresas medianas y pequeñas que no son capaces de encontrar hueco productivo si no es dependiendo totalmente de esas grandes empresas.

El éxito industrial de un país radica en la creación de un tejido propio de medianas y pequeñas empresas, bien preparadas, con capacidad de innovación y venta a todo el mundo, con incidencia en sectores en constante cambio y mejora, con una alta calificación en calidad y servicio, que se sientan apegadas al territorio pero con una visión global de su producción.

España debe ayudar mucho más a las PYMES, pues son el germen del futuro, de la seguridad, del crecimiento real del país. Ayudas que deben sobre todo ir encaminadas a la financiación, a la preparación y formación de todos sus integrantes, al cambio normativo para facilitar la creación de cooperativas o SAL, y con la inclusión de conceptos de economía del bien común, que ayuden a la productividad y excelencia interna y a la formación de equipos productivos modernos e innovadores.

13.12.14

Consumiendo podemos cambiar el mundo

Nos han convencido de que somos seres egoístas, y de tanto decírnoslo nos lo hemos creído, enterrando la realidad ancestral. Somos seres que como todos los animales somos capaces de ayudar a los demás y además disfrutamos con ello.

Es verdad que a algunos personajes les interesa este mensaje para así pasar ellos desapercibidos, o lo que es peor para nosotros y mejor para ellos: pasar como los adalid del invento egoísta. Aquellos que son egoístas han logrado hacernos creer que todos somos egoístas y así pasan por personas lógicas, por seres excelentes. Pero es mentira.

La solidaridad entre seres humanos es constante, aunque tenga que pelear muchas veces contra la insolidaridad de otros seres humanos que curiosamente han logrado puestos de representación mayores, por habernos creído como sociedad que los que mejor defienden los intereses generales son aquellos que son egoístas e insolidarios.

Ayudamos a los vecinos, a los familiares, a los amigos, a los compañeros de vida, a los que tienen dificultades. Nos enternecen las situaciones vitales delicadas, la debilidad, la falta de libertad, los problemas de los demás. Simplemente somos tan solidarios con lo que nos rodea como todos los demás animales que están sobre la tierra.

Así que cuando hablamos de cambiar el sistema de economía capitalista por otro más social, más humanos, que busque el bien común, lo tenemos fácil. Simplemente tenemos que ser nosotros mismos.

Hay que consumir de aquellos productos que no estén gobernados y gestionados por corporaciones que destruyen el medio ambiente, abusen de personas, solo busquen su beneficio personal. No es tan complicado encontrarlas. Normalmente entre una inmensa empresa con marcas que no hagan publicidad de sus ayudas sociales y otra que nos diga qué hace por el planeta, por sus trabajadores, por el crecimiento sostenible, es suficiente.

Debemos intentar que todas las grandes empresas inviertan una parte de sus beneficios en mejorar el mundo y que luego expliquen en qué lo hacen. Si logramos diferenciar con trasparencia a las grandes empresas, entre las que cuidan a las personas y al Planeta de las que callan, a costa de saber nosotros elegir qué consumimos y de qué gran marca, habremos logrado un gran avance en mejorar nuestro entorno.
 
¿Conoces otras formas para lograr que ete mundo sea algo mejor? ¡Dínoslas!

12.12.14

El peligro de salir de la crisis de manera equivocada

Ayer lo dijo claramente Mariano Rajoy: La crisis económica, ya es historia.

Y en parte puede tener razón pues los datos macroeconómicos indican una salida, una aceleración en consumo, en cambios de tendencia, incluso en la entrada de capitales extranjeros para invertir en España. Pero teniendo razón es mentira.

Es posible que estemos saliendo de la crisis, es posible que ya haya algo de recuperación. ¿Pero para quien?

El gran problema es que esta crisis es muy larga, con políticas económicas claramente diseñadas desde una ideología determinada, y que ha creado unas desigualdades brutales, lo que hace que las salidas económicas acentúen todavía más estas diferencias sociales. El futuro es que haya todavía más distancias económicas y de futuro entre segmentos sociales, entre los que mandan y los que obedecen, entre los que ya tenían y los que han sufrido más la actual crisis.

Se estará saliendo de la crisis, es posible, pero solo para unos pocos. En España, en Europa y en el mundo. Y esto traerá violencia además de injusticia social. ¿Es eso el futuro que deseamos?